Estudió tres años de ingeniería comercial, trabajó harto en publicidad y paralelamente, desde el colegio, asistió a talleres de teatro, para canalizar su histrionismo natural. Hoy es panelista de SAV (Secreto a voces) y de Más vale tarde en Mega y aunque parezca chiste, es desde hace una década colaborador de la BBC de Londres, donde desarrolla su lado “serio”, a través del periodismo de investigación. Conversamos con este padre de cuatro hijos (una niñita de ocho meses y tres hombres de dos, cinco y seis años) tomando un humeante café en el Hotel Diego de Almagro de Valparaíso.
Se te vincula mucho con la publicidad, ¿Cuál crees que es el spot más recordado?
Participé en más de cincuenta avisos, que hice para Chile y el extranjero. Destaco el comercial del antiácido Disfruta, que también fue el debut televisivo de la actriz Javiera Acevedo, con solo dieciocho años. Ella salía de un restaurante con un tipo muy feo, honestamente, y yo personificaba a un reportero que termina diciendo la frase: “para poder comer… cualquier cosa”.
En estos años te has perfilado hacia el periodismo-humorístico, ¿sientes que ya no podrás hacer nunca periodismo serio?
Nunca busqué perfilarme en algo, pero se ha ido mezclando el trabajo que hago con mi personalidad y ha surgido un estilo que puede ser curioso, raro, no clasificable. Como colaborador de la BBC hice mucho periodismo formal. Viajé a la Antártica con el físico Claudio Bunster; estuve dos veces en Las Malvinas; cubrí la muerte de Pinochet con el corresponsal James Reynolds; hicimos una nota en Chañaral sobre el atrapanieblas para el documental Human Planet; he reporteado sobre el proyecto ALMA de San Pedro de Atacama, o sea, no diría que extraño el periodismo serio.
Hoy estás de lleno en la farándula en SAV, ¿cuál es tu aporte?
Mi aporte en SAV es el desconocimiento, jugar a pasarlo bien con los personajes de la farándula, desde una vereda muy tangencial. Lo que yo aporto lo valida, por ejemplo, la gente que me sigue en Twitter, que son más de ciento cincuenta y seis mil personas. Hoy sí es lo que más me gusta hacer, no sé mañana, estoy viviendo el día a día muy contento.
Tuviste un programa propio Influencia humana, pero solo duró tres meses en pantalla, ¿qué pasó?
Influencia humana es el late que siempre quise tener, generó muchos comentarios en Twitter tanto para mí como para Felipe Avello, el coanimador. Pero, no prosperó porque tuvimos problemas de pagos con Telecanal, donde se emitía, que finalmente se resolvieron, pero nueve meses después, lo que hacía inviable el proyecto.
Muchos te comparan con Felipe Avello, te llaman el Avello ABC1, ¿existe rivalidad, se asemejan realmente?
Con Felipe somos muy amigos desde hace mucho tiempo nada parecido. Ambos somos así, nuestras personalidades son así. No estamos en ningún caso copiándonos mutuamente.
¿Te sientes el Borat chileno?
No me siento el Borat chileno, pero sí me gusta mucho lo que hace Sacha Baron Cohen. Creo que estoy lejos de esa irreverencia.
Apareces en tres películas, ¿hay más proyectos, te gusta hacer cine?
Lo del cine surgió como añadidura por mi trabajo en publicidad. Partí en El Limpiapiscinas, cinta que logró cuarenta y cinco mil espectadores; y estuve en Qué pena tu boda y en Babysitter, con participaciones menores. El cine se ha dado como un experimento entretenido, pero creo que, honestamente, tengo que estudiar teatro para realizar mejor cada papel.
¿Qué seguirás haciendo en televisión este 2013?
Sigo en SAV y en el late de Alvaro Escobar y vamos a lanzar una serie con Felipe Avello. Es una serie dramática, donde no hacemos ningún tipo de humor, estará pronto en internet y se llamará Pablo y Felipe.
¿En qué estas hoy, además de la tv?
Me independicé y tengo mi propia agencia, Fobia. Estoy haciendo varios videos corporativos y funciono como agencia de ideas para varias empresas como LAN, Enjoy, Pfizer, entre otras.
Ahora que ya pasaste la barrera de los cuarenta años, ¿te sientes realizado en lo personal y profesional?
Estoy en los cuarenta años y siempre queda mucho por hacer, pero lo que más me urge y que debo hacer es... la visita al urólogo, porque se viene, se viene... el análisis de la próstata. y nos da risa cuando nos comparan, porque sentimos que no hacemos