Renzo Passalacqua (40), gerente general de Passol (www. passol.cl) lleva quince años a la cabeza de una de las empresas químicas más importantes de la Región de Valparaíso. Ubicados en el barrio industrial de El Salto, han destacado por ser desarrolladores de pinturas, desengrasantes, limpiadores, solventes y químicos en general de marca propia. Pero sin duda uno de sus mayores logros es haber dado la pelea para mantenerse en la zona, por treinta y siete años, sin dejarse absorber por las grandes empresas de Santiago.
“Mi padre, Mario Passalacqua Pruzzo, comenzó esta empresa en 1976 junto a los hermanos Ítalo, Ian y Sandro Solari, que todavía viven y son socios fundadores de esta empresa. Partieron con distribución de alcohol de quemar y al poco tiempo comenzaron a distribuir productos de ENAP. Desde entonces se llama Química Passol, que es la conjunción de los apellidos Passalacqua y Solari. Pasaron de una línea muy simple de solventes que evolucionó a una amplia gama de productos para retail, pinturas, barnices, diluyentes, productos químicos en general para diversas industrias; y aplicaciones más específicas como sistemas anti grafiti, destapadores de cañerías, desengrasantes, etc.”, nos cuenta Renzo.
¿Quiénes forman parte de la nueva generación?
Dentro de administración estoy solo yo como representante, pero trabajo con mi cuñado Jens Meyer, un ingeniero químico alemán, que es nuestro gerente de desarrollo. Mi hermana, por coincidencias de la vida, se fue a vivir allá y su marido, desde el año 2006, trabaja con nosotros. Por mi parte, entré el año noventa y nueve a la administración y el 2005 asumí la gerencia general. La verdad es que estuve durante muchos años como representante de los socios fundadores, ya que por el lado de los Solari los hijos tenían sus negocios y ninguno está hoy en Passol.
¿Tu padre sigue participando?
Sí, mi padre hoy es presidente del directorio, él viene todos los días de lunes a viernes, por decisión propia. Le gusta mucho, con sus ochenta y un años, siempre está participando y le gusta estar al tanto de todo.
¿Cuál es el sello de Passol?
Si bien somos una empresa mediana, somos comprometidos y serios. Creo que la base de nuestro éxito, que no ha sido un proceso fácil ni corto, fue el darnos cuenta de que el cliente es la base de nuestra existencia.
VALOR AGREGADO
Passol hoy cuenta con alrededor de setenta y cinco personas en toda la empresa y se plantean como un equipo comprometido que no ha perdido ese sello familiar, donde el trato es de confianza y cercanía entre las partes. Incluso hay algunos trabajadores que comenzaron con el padre de Renzo y que han llevado a sus propios hijos a la empresa. Un modo de operar que los ha mantenido en el tiempo y que los ha ayudado a competir con las grandes empresas químicas de Chile.
¿Cómo se plantea una empresa mediana frente a los grandes del mercado?
Con mucha flexibilidad y rapidez en las decisiones, esa es nuestra ventaja. Cuando estamos con algún cliente y nos pide un requerimiento especial, siempre vamos a ser más rápidos que una empresa gigante. No necesitamos pedir aprobaciones en Santiago, aquí la cadena de decisiones es mucho más corta, entonces, frente a un requerimiento o reclamo la capacidad de respuesta es mejor.
¿Cómo les influye el escenario económico mundial?
Somos importadores de muchas materias primas de China, Estados Unidos, Argentina, entre otros, pero los problemas a los que estamos expuestos son los mismos que deben tener nuestros competidores más fuertes. Afortunadamente, somos una empresa súper sana, que se ha manejado de forma cautelosa y prudente, al igual que lo hicieron los socios fundadores. Hoy incluso con la incertidumbre mundial, estamos en una posición en la que podemos estar tranquilos.
¿Cuál es su producto estrella?
Los diluyentes son la médula del negocio y por donde partimos; también las pinturas que llevamos muchos años elaborando. Con ellas tenemos un buen posicionamiento de marca y hoy día somos el proveedor principal de pintura decorativa en Wallmart en todo Chile. Estamos muy posicionados como pinturas, aunque no es la línea principal.
POLÍTICAS AMBIENTALES
“Cuando iniciamos, el año 2003, con las políticas ambientales quisimos hacer un giro de lo que se entiende como la química tradicional con productos que fueran biodegradables. Siempre digo: no somos una fábrica de chocolates, aquí se trabaja con combustibles, tenemos productos inflamables y explosivos, pero quisimos hacer un cambio para contribuir con el cuidado del medio ambiente”, señala Renzo Passalacqua.
¿Cuál fue el principal cambio?
La verdad es que los solventes van a ser necesarios siempre y durante mucho tiempo. Pero sí quisimos ir complementando con productos que fueran de un origen distinto, biodegradables, que tuvieran menores grados de toxicidad. Actualmente, hay normas que van controlando y exigen ese cumplimiento, pero nosotros lo hicimos voluntariamente, adelantamos un poco el camino.
Ustedes hablan de soluciones sustentables...
Sí, por ejemplo en toda la línea para el tratamiento de óxido, sistema anti grafitis, desengrasante o renovador de pintura. Originalmente esos productos tienen tecnologías contaminantes; por ejemplo, el renovador de pinturas tradicional tiene cloruro de metileno, un químico que en la Unión Europea y en algunos países está prohibido. Nosotros usamos tecnologías alternativas verdes, que si bien son más caras, no son cancerígenas ni provocan daños a la salud o al medio ambiente.
Ganaron el Premio Sustentable de ProChile...
Fuimos distinguidos en una ceremonia que nos llenó de orgullo, porque luego de hartos años de trabajo, nos reconocieron desarrollos químicos propios. Invertimos mucho tiempo en investigación y desarrollo. También ganamos el Premio Innovación 2011 y de Exportador Sustentable, el 2012, en la línea de hacer una química más verde. Buscamos darle un valor agregado a nuestros productos.

¿Últimos productos desarrollados?
Tenemos un jabón mecánico y pinturero biodegradable, que se llama Magic Hand, para el maestro o la dueña de casa. Tradicionalmente se usa el aguarrás o diluyente, pero hace muy mal porque parte las manos y te saca la grasa superficial de la piel. Este producto limpia las manos, pero no las daña, humecta como una crema. Incluso, tiene unas pequeñas pelotitas que actúan como exfoliante.
ALMA REGIONALISTA
Para Passol, los desafíos de trabajar en la zona han sido muchos: “hasta el día de hoy, realmente ha sido una lucha un poco obstinada desde el punto de vista del negocio. Tendría más sentido estar en Santiago, porque allá está la gran mayoría de clientes y proveedores. Pero nos quedamos en la región más bien por una decisión personal, de calidad de vida, por nuestras familias e hijos que tienen sus colegios en la zona. Un competidor en Santiago entrega sus productos en el día, nosotros no podemos, pero eso hace que trabajemos en horarios más extendidos, con un sistema de planificación y de carga mucho más exigente”. Además, como parte de la directiva de ASIVA, Renzo Passalaqcua sabe muy bien que hay poco incentivo para los empresarios de regiones.
¿Qué pasa con el incentivo regional?
En realidad, para las empresas y las industrias de la región no hay ninguna ventaja. Este es un llamado a la autoridad, se habla mucho del discurso regionalista, pero en la práctica, cuando uno se queda en regiones, hay que pelear con las empresas de Santiago. Hay costos familiares importantes, porque hay que viajar mucho.
¿Qué es lo que falta?
Políticas regionales, por ejemplo, tributarias o de capacitación. Lamentablemente, Santiago es Chile y esa es una pena para emprender o hacer empresas. Nosotros vemos que, por lo mismo, han desaparecido muchas industrias Por eso se constituyó la Corporación por el Desarrollo del Barrio de El Salto, donde están los De María, Reitz, y otros empresarios de la zona. Es una iniciativa destacable, pero que nació de ellos.
¿Cómo dan la pelea?
Ellos velan por el barrio, en el Salto hay intereses económicos e inmobiliarios. Hay que defenderlo, porque cada vez hay menos compañías. El problema es que está cambiando el rubro y nos empezaron a arrinconar las automotoras. Creo que las empresas son finalmente el motor de la región, dan trabajo. Quienes tienen negocios en la zona es porque nacieron en Viña. Se pide regionalizar, pero no hay una voluntad por parte de las autoridades.