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EDICIÓN | Octubre 2013

Festival de Aves

Bird Watching

La Región de Valparaíso es privilegiada, cuenta con más de doscientas treinta especies de aves, casi la mitad de todas las que existen en el país. Y lo mejor es que gracias a la sexta versión del Festival de Aves de Chile-Viña del Mar, que se realizará del 25 al 27 de octubre, muchos —tal como ya lo hicimos nosotros— podrán vivir la experiencia de adentrarse en el maravilloso mundo del Bird Watching. 

Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B., Maureen Berger y gentileza Unidad de Patrimonio Municipalidad de Viña del Mar.

El Bird Watching o avistamiento de aves, es más conocido como “pajarear” por los amantes de esta actividad, quienes nos guiaron en este Recorriendo que nos permitió aprender y maravillarnos con la increíble variedad de especies que existen en Chile, y especialmente en la Región de Valparaíso.
Antes de las siete de la mañana ya estamos camino al primer destino, el estacionamiento del restaurant Cap Ducal, donde nos reunimos con el resto del equipo. Hay una razón de que la cita sean tan temprano: “hay dos horarios que son muy importantes en la actividad de las aves, al amanecer y el crepúsculo, por eso hay que aprovechar esos períodos”, nos explica Mitzi Acevedo, jefe de la carrera de Ecoturismo de la Universidad Andrés Bello, entidad organizadora de la sexta versión del Festival de Aves de Chile-Viña del Mar junto a la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Viña del Mar.
 
Arribamos a la Roca de Montemar junto a la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Valparaíso. Ahí, Carolina Yáñez Rismondo, bióloga marina y nuestra guía, demuestra su extrema emoción cada vez que descubre alguna ave y describe sus características sin parar: “esta roca es una maravilla, pues les da la posibilidad de descanso a todas estas aves, que evitan la playa donde se suele posar la gente. Todas estas especies son atraídas por la Corriente de Humboldt, y se produce un ciclo virtuoso, pues encuentran peces para alimentarse. Pero, cuando está presente la Corriente del Niño, no hay peces y las aves se van, perjudicando a todos los seres vivos”.
 
 
AVES EN PRIMER PLANO
 
Gracias al Scoop, un lente especial para este tipo de tour, vamos conociendo en primer plano a cada ave y así descubrimos que aquella masa de pájaros que antes creíamos pertenecían a una misma familia, o eran solo gaviotas y pelícanos, son realmente especies residentes y otras extranjeras que pertenecen a las más de doscientas treinta que existen en la zona.
 
De pronto, comienza a describir una y otra ave y nos la muestra en el Scoop “ese es el gaviotín Monja. En lo personal considero que es el más hermoso, de color gris con un bigote muy particular y un pico rojo maravilloso. Nidifica en esta roca, así que puedes ver cuando alimentan a sus pequeños y cuando todos salen en bandada a pescar... es muy entretenido”.
 
“El Churrete costero es endémico, o sea, solo está en esta zona; se diferencia de las aves típicas marinas, pues no tiene patitas palmeadas, es estridente, muy cantor, es de color negro, con una cejita blanca. También es muy oportunista, descubrió que acá hay una tremenda oferta alimenticia y colonizó el borde costero, e inter mareal y las rocas”.
 
Bajamos aún más cerca, sobre otras rocas, para ver y escuchar atentamente las explicaciones de la guía: “el cormorán Lile es maravilloso, tiene un ojo celeste y tonos rojos y blanco jaspeado increíbles. Aves como estas demuestran que en Chile sí hay color, que no todas son blancas, negras y grises. No es necesario ir a pajarear al Caribe o a África para encontrar colorido”.
 
“La de allá es una gaviota Garuma, proviene del Desierto de Atacama, viene a pasar el invierno acá y en época de nidificación se va. Otra migratoria es el Zarapito, proviene de Estados Unidos o Canadá”.
“La gaviota de Franklin, proviene de Alaska, tiene plumas de gris oscuro y llega masivamente en noviembre. Es normal ver miles de gaviotas de esta especie volando juntas en estos días, que se ubican donde están las desembocaduras de los ríos. Es triste enterarse que por la disminución en la calidad ambiental de nuestras aguas y lugares para refugio, de los veinte millones que arribaban antes hoy no superan los tres millones. También existe la gaviota Dominicana, que se distingue por un punto rojo que tiene en el pico, allí es donde el polluelo picotea y se alimenta, cuando ella le traspasa la comida”.
 
Vemos varios pelícanos y piqueros, al cormorán Guanay, un pilpilén y un playero vuelve piedras. Nos llama la atención cómo brillan las alas de estas aves, y que cada cierto tiempo se están acicalando, “son los machos quienes se arreglan para captar la atención de las hembras, para que ellas los seleccionen. Estamos en época de apareamiento y ellos se preocupan de hacer su mejor despliegue de color, plumaje, cánticos y bailes”, explica Constanza Galiardi, encargada de Excursiones en el Festival de Aves y egresada de Ecoturismo de la UAB.
 
 
HUMEDAL DE MANTAGUA
 
Vamos por el Camino Concón Quintero y en el kilómetro 5, ingresamos por los terrenos de la Posada del Parque para acceder al humedal de Mantagua. Nos reciben cordiales, Mónica Gastó y Osvaldo Pascual, con humeante café, té de hierbas silvestres y galletas de avena. Hacemos una pausa en la terraza, rodeados de naturaleza y hamacas para descansar, para retomar luego este tour.
 
Avanzamos hasta llegar a la orilla del humedal, donde han construido una caseta en altura especial para avistar aves. También existe un largo y delgado puente, que nos permite cruzar el sector más hondo sin mojarnos los pies. Una vez al otro extremo, caminamos bastante y observamos en silencio —para no espantarlas— a muchas especies que habitan en paz en este idílico sector. Es el caso de la garza Grande y Chica, la garza Cuca, el Huairavo, las Taguas, el pato Jergón Grande, el pato Rana, el Trabajador, el Cometocino, el distinguido pato Colorado, el hermoso cisne Coscoroba, al deslumbrante Sietecolores y a las aves curiosamente llamadas Perritos. También oímos a muchas más, pues el avistamiento implica ver y escuchar a las aves. Todas las anotamos con un visto en nuestra cheklist, un listado donde están los nombres comunes y científicos de las aves que se pueden avistar en la Región de Valparaíso.
 
La basura es nefasta para las aves, expresan nuestros guías. Han encontrado muchas especies con plástico en su interior, que mueren ahogadas e intoxicadas. Por ende, es de vital que importancia que quienes participen en estos tour conserven sus desperdicios e, incluso, colaboren retirando lo que encuentren en el camino.
 
 
ALMUERZO EN LA POSADA
 
Para quienes decidan quedarse a almorzar en el sector, una opción perfecta es la Posada del Parque. “Somos el primer centro de naturaleza o lodge en la región. Tenemos el sello de Calidad Turística Quality y la Distinción de Turismo Sustentable, otorgados por SERNATUR. Contamos con cinco habitaciones muy cómodamente alhajadas y todos los servicios alimenticios. Hay un domo multiuso donde se hacen clases de yoga y capacitaciones. Desde acá se pueden organizar cabalgatas, paseos en kayak, mountain bike, caminatas y avistamiento de aves, obviamente. Nos preocupa la naturaleza inclusiva, así que tenemos el primer avistadero de aves para discapacitados que requieran silla de ruedas, y con un sendero interpretativo de bosque nativo, con ejemplos de especies y los nombres de las especies en Braille”, indica Osvaldo Pascual.
 
“Cuando uno habita en una ciudad que posee aves, tienes un indicador que este es un lugar sano, con buen aire y agua, que aún conserva algunos espacios prístinos para que se genere el trabajo ambiental. Además, hay un estudio que muestra que los mejores índices de felicidad en las personas, siempre se asocian a ciudades con gran cantidad de aves, tal como ocurre en nuestra región”, dice finalmente Mitzi Acevedo, de la UAB.
 
La Región de Valparaíso ofrece la posibilidad de realizar avistamientos de aves sin tener que desplazarnos demasiado. Basta con caminar y llegar a las rocas de Montemar, a los humedales, a la desembocadura del río Aconcagua, a la laguna Sausalito, entre otros, donde hay gran diversidad de especies. Por ende, la invitación es a participar en esta increíble experiencia, sumarse a las actividades y salidas a terreno, que organiza este mes de octubre el VI Festival de Aves de Chile.

 
NUESTRO DATO:
FESTIVAL DE AVES DE CHILE
25 al 27 de octubre 2013
Unidad de Patrimonio Municipalidad de Viña del Mar Carrera de Ecoturismo Universidad Andrés Bello www.festivaldeaves.cl
 
POSADA DEL PARQUE
Camino Concón Quintero km 5
(32) 2811451 – 09/87234019
www.posadadelparque.cl
 

Aves como estas demuestran que en Chile sí hay color, que no todas son blancas, negras y grises. No es necesario ir a pajarear al Caribe o a África para encontrar colorido.

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