Recuerda que cuando era chica, su papá la llevaba a Roca Roja, a ver las carreras de Fórmula 3, todo un clásico de los fines de semana de los antofagastinos. Quizás esas tardes entre los cerros, sintiendo de cerca la adrenalina de la velocidad fueron la primera señal de lo que hoy se convirtió en la mezcla perfecta de su vocación por las comunicaciones y su pasión por el trabajo: Rápido y furiosa es el nombre de su programa en canal 13C, dedicado al mundo motor.
Por estos días, Verónica comienza una nueva temporada, donde nuevamente buscará acercar al público a distintos modelos y marcas “derribando mitos y estableciendo nuevos récords de rendimiento y velocidad”, tal como señala su promoción.
¿Siempre te gustaron los autos?
La verdad es que el mundo tuerca se me hace tan cercano que nunca me cuestioné si tenía una especial debilidad por los motores. Lo que realmente me mueve es el mundo de las comunicaciones y la televisión: detrás de cámara, como rostro, produciendo. La verdad es que comunicar a través de un medio tan masivo y de tanto impacto es lo que dio impulso a todos mis proyectos.
¿Cómo se ha gestado tu carrera en televisión?
Terminé mis estudios de periodismo en Santiago, lo que no fue muy fácil, pues tuve que convalidar muchos ramos y el proceso de adaptación no fue sencillo, pero lo logré. Siempre supe que quería trabajar en televisión y de hecho lo intenté en Antofagasta, pero no era el momento apropiado. Mi práctica profesional la hice en el área deportiva de TVN, donde trabajé un tiempo hasta que sentí que seguir avanzando era complicado.
¿Siempre te gustó el periodismo deportivo?
Sí, pero también me gusta lo político. Sin embargo, en el periodismo hay que tomar opciones y en ese minuto me quedé con el deporte, desarrollé un camino y me siento muy orgullosa del rol que cumplí. En ese tiempo era la única mujer en un equipo de hombres y en el mundo del deporte no es fácil tener un nicho, por eso decidí emprender mi propio camino.
¿Luchaste por tu propio programa?
Así es. Comencé a buscar ideas por todas partes para generar propuestas de contenido, algo que tuviera una vinculación con el deporte, pero que a la vez satisficiera mi necesidad de aportar con algo diferente.
¿Cuándo apareció Rápido y furiosa?
Hay un programa de la BBC en el que me inspiré y donde se muestran los nuevos modelos de autos y se prueban con expertos. Mi primo me dio la idea y definitivamente lo encontré genial; era lo que andaba buscando, porque además de dar a conocer autos espectaculares, la mayor gracia que tiene son los conductores, son súper irreverentes, no se casan con ninguna marca y su principal objetivo es enseñar conducción responsable.
¿No te dio susto el tema de probar autos y lo caro del proyecto?
Es que a través de mi papá siempre me vinculé con el mundo automotor. Por eso no me cuesta mucho el tema y lo manejo bastante bien. Además, siempre he estado muy metida en un ambiente masculino, porque en mi familia política son todos hombres y también tienen relación con el rubro automotor, pero ligado al transporte.
¿Qué otro atractivo tuvo el proyecto para ti?
El formato es atractivo porque tiene mucho de extremo. Ver el auto en la pista, hablar con un especialista sobre sus potencialidades y abordar el tema de una forma fácil y cercana a toda la familia es todo un desafío.
¿Cómo fue recibido el proyecto cuando lo presentaste?
En primer lugar, se me abrieron muchas oportunidades con los distribuidores de las marcas, que siempre se han mostrado dispuestos a colaborar. Luego, tuve el apoyo en la primera temporada de Eliseo Salazar, que enganchó inmediatamente con la idea y que, sin duda, fue todo un aporte al posicionamiento del programa.
¿Cómo se hace un proyecto de programa?
Creo que lo primordial es estar convencido de la idea. Yo me propuse armarlo como fuera y empecé a trabajar: redacté un guión para describir el concepto y di el primer paso con un piloto de cinco minutos, donde quise transmitir todo lo lúdico que es el espíritu del programa.
¿Te dio un poco de susto que no fuera divertido?
Nunca me ha importado hacer el ridículo y si la idea es hacer reír, no tengo ningún problema. Además, el tema de la mecánica es muy denso, entonces había que darle un detalle light y quedó perfecto. Busqué alternativas de canal hasta que fui al 13C, donde el piloto fue estudiado por una comisión de doce personas y lo aprobaron por unanimidad. A todos los hombres les encantó la parte de los autos y, a las mujeres, el formato más simple y directo. Apenas me dieron el vamos comenzó mi búsqueda de auspiciadores y, en tiempo récord, empezamos el programa.
¡Y ya conseguiste una nueva temporada!
Sí, la verdad es que tuvimos muy buena recepción de parte del público y los auspiciadores. En esta nueva etapa ya no estoy con Eliseo, porque en estos momentos él tiene muchos compromisos. Mi nuevo compañero de equipo es ingeniero mecánico y sabe mucho del tema. Maneja espectacular, con mucha acción.
¿Qué es lo más complicado de la pre producción?
Este es un programa de alto costo, no en lo económico, sino más bien en lo logístico. Tenemos que grabar fuera de Santiago, conseguirnos los autos, por lo menos dos marcas dispuestas a competir, llevarlos a la pista y probarlos. En cada capítulo mostramos más de una marca y tenemos diferentes pilotos que aprovechan todas las ventajas de los diferentes modelos. Durante todo el proceso he conocido mucha gente y eso para mí es muy estimulante.
ANTOFAGASTINA DE CORAZÓN
¿Fue complejo llegar “a la capital”?
Hay cientos de anécdotas, las típicas palabras que en Santiago no se usan. Yo decía “cartonero” y no “tip top” y mis hijas se subían “a tota” y no “al apa”. Tengo mi alma provinciana y mesientoorgullosadeserdelnorte.Hastame han dicho que tengo un acento distinto, que con los años he disimulado un poquito, pero así soy yo. Defiendo mi ciudad a brazo partido.n
¿Y cómo se adaptaron tus hijas?
Cuando llegamos todo parecía cuesta arriba, pero yo estaba enfocada en que podíamos solucionar todo si nos manteníamos unidos. Yo sabía que era un momento que tenía que pasar y gracias a todo ese periodo poco grato, aprendí a no tener miedo, a enfrentar lo que se viniera con una sonrisa y actitud positiva. Por eso a mis niñas siempre les hice ver que nada es tan grave, que la vida es bella. Creo que todo lo que vivimos nos enseñó a valorar lo lindo que tenemos, cada pequeño triunfo se celebra y ellas se sienten muy orgullosas de sí mismas y, por supuesto, yo también estoy feliz con ellas. Somos súper fuertes las tres y junto a mi marido hacemos un equipo espectacular. En estos momentos siento que como familia nos podemos parar en cualquier parte del mundo.
EL EMPRENDIMIENTO
Junto con su proyecto audiovisual, Verónica comenzó un particular emprendimiento y logró la representación para Chile de la marca de porcelana de lujo Rosenthal. Fue un proceso largo, donde negoció más de un año hasta que logró su objetivo, otra muestra más de su perseverancia.
“Tengo una pequeña sala de exhibición y ventas en Nueva Costanera, pero no me puedo quedar con eso y ando para todas partes con mis productos. Si quiero que resulte es imprescindible que lleve muestras a hoteles y restaurantes. Ando con mis platos por donde voy”, nos cuenta.
¿Por qué se te ocurrió importar esta marca?
Siempre me han gustado las cosas clásicas. Mi abuela vive en el sur y me hablaba de la calidad de las porcelanas y los cristales. En un viaje me encontré con un lanzamiento de la nueva línea de Rosenthal y me acordé de ella. Comencé las gestiones de importación y lo conseguí.
¿No te complica combinar las ventas con las grabaciones?
Mi independencia en lo laboral me hace buscar siempre alternativas de crecimiento y desarrollo. El mundo de la televisión es caprichoso y, por lo mismo, debo tener opciones. La gran ventaja es que soy dueña de mi tiempo y me organizo para estar presente en la vida de mis hijas. Cuando voy a buscar a la más chica al colegio, sus compañeros dicen “llegó la furiosa” y son los mejores fans. Ven todos los programas y a ellas les encanta.
¿Cómo te proyectas?
Creo que en el mediano plazo me gustaría trabajar la imagen del programa, estar detrás de cámara, dirigir a otra persona. Rápido y furiosa está hecho a mi medida, lo que es un privilegio que espero seguir potenciando.
¿Alguna fórmula para conseguir estos éxitos en un mundo tan competitivo?
Trabajo, trabajo y trabajo. Me gusta lo que hago y la única forma de lograrlo es estar en el terreno, puliendo la idea, produciéndola, vendiéndola y llevándola a las pantallas. Tengo un equipo maravilloso que me apoya y me respalda, además de mi familia que está conmigo en todas. Con eso es más que suficiente para convertir los sueños en realidad.