Esta joven cantante y compositora nació en Santiago. Sin embargo, llegó pequeña a Concepción cuando su padre fue trasladado por motivos de trabajo. Su familia ha sido el principal apoyo en la carrera que ha emprendido, sobre todo su papá —apasionado de la música—, quien la ha respaldado en todo. Carla tiene muchos talentos, además de compositora autodidacta e intérprete, toca el piano y la guitarra, siendo esta última su especialidad. La joven, estudiante de Pedagogía en Música de la Universidad de Concepción, está de a poco posicionándose en los escenarios de nuestra ciudad.
Mi vida sin ti es el disco de doce pistas que fue lanzado el 25 de julio pasado, en la Corporación Sinfónica de Concepción, en compañía de varios músicos amigos. “Salió mucho mejor de lo que pensábamos, porque era la primera vez para la mayoría de nosotros. Además, lo hicimos de manera independiente, sin apoyo de un sello, formamos una productora y grabamos”, nos cuenta. Sus canciones tienen base en el pop y el rock, y tintes acústicos. En ellas, la artista busca enviar un mensaje de esperanza y vida.
La difusión de su trabajo la ha hecho en diferentes medios de la región, como radios y programas de televisión. Además, se ha dado a conocer entre los jóvenes a través de redes sociales como YouTube, Facebook y Twitter. Actualmente, sigue trabajando para promocionar su disco y pese a no tener una banda estable, siempre toca acompañada de músicos amigos y colaboradores, presentándose en diversos espacios de Concepción.
¿En qué momento nace la idea de ser cantante?
Siempre me gustó cantar, pero nunca lo sentí mi fuerte. Empecé a componer mis canciones a los trece años, sin embargo, me lo tomé más en serio cuando entré a la universidad. Tiene mucho que ver con mi personalidad porque cuando chica era más tímida, y con la música aprendí a decir cosas que me costaba expresar de otra manera.
¿Cuál es la primera experiencia que recuerdas con la música?
Cuando tomé clases de canto. Eso fue un tremendo desafío y un proceso arduo de trabajo. Es que nunca lo hice en el colegio, ni tengo historia cantando en público, sino que siempre estuve más ligada a la música en sí. Cantaba con amigos o en la iglesia, pero nunca en situaciones masivas.
¿Cómo definirías el estilo de tu música?
En un principio, la idea era que fuese mezcla de folk, con guitarra acústica, pero el resultado, tras juntarme con más músicos e ir probando, fue algo más variado, incluyendo baladas, rock, pop, un estilo más cercano a la gente.
ESPERANZA
Al cantar un tema propio, Carla expresa, a través de sus letras, todo lo que ella siente. “Me han dicho que soy buena intérprete y eso me halaga”.
¿Qué es lo que más te gusta de tu carrera?
Mi motivación es componer, porque me libera, por eso me gusta escribir. Como era tan tímida cuando chica y me costaba expresar lo que quería, un día me senté con mi guitarra y salió una canción, entonces sentí que esa sí era una forma de ser sincera y así empecé a componer.
¿A qué cosas le escribes, qué te inspira?
Cuando me siento desorientada, por eso mis letras se refieren a la esperanza de encontrar propósitos definidos en la vida, más que hablar de amor o desamor. En mis canciones nunca queda la sensación de desilusión, sino que siempre intento dar una salida; son esperanzadoras. En Mi vida sin ti, las canciones son más que nada sobre situaciones determinadas y no de personas.
¿Cuándo nace la idea de grabar tu propio disco?
Como mis papás siempre me han ayudado mucho en esto de la música, fue mi padre, quien tras conversar varias veces el tema, me dijo: yo invierto en esto. Y como conocía varios músicos y amigos que podían colaborarme para grabar mis canciones, se me hizo más natural el proceso. Trabajamos con mucha gente que entregó todo su apoyo por amor al arte, ya que es súper complicado y caro grabar un CD.
¿Qué te gustó de grabar tu primer disco?
Fue muy extraño, primero me di cuenta de que me gusta mucho más cantar en vivo que en estudio, porque está todo el mundo preocupado de la técnica, hay que grabar muchas veces, con varias repeticiones y eso es agotador, en cambio en vivo puedo expresar mucho mejor lo que estoy cantando.
Cuéntanos de tu historia y cercanía a la labor social
Al poco tiempo de llegar a Concepción, mis papás se convirtieron en misioneros. Toda mi vida he estado ligada e involucrada con el tema de las misiones, participando en la iglesia y en el área social. Mis papás crearon luego una ONG —llamada Alma: Ayudando a Levantar las Manos— y, desde ahí, llevamos ayuda social, judicial y médica a la gente, los acercamos también a la música, con varios shows y actividades relacionadas con la entretención, para darles una mejora en su calidad de vida.
¿Qué planes musicales tienes a corto plazo?
He pensado mucho en eso últimamente, y es que en Chile —y sobre todo en Concepción— es muy difícil trabajar en esto. Mucha música y artistas de renombre salen de acá, pero luego se van a Santiago para darse a conocer más, entonces tengo que ver qué va a pasar conmigo, ver si estudio otra cosa relacionada con la música. Tengo muchas decisiones que tomar de aquí a fin de año.
¿Tienes apoyo para la producción y difusión del disco?
Sí, una periodista me ayuda en todo lo relacionado con la promoción y difusión, ya que tiene los contactos necesarios para ello. En el tema de la ropa, por ejemplo, colaboró la marca Foster, que tiene la iniciativa de apoyar a los talentos emergentes de la región. Sin embargo, me gusta que desde la ropa, el maquillaje, la producción estética de mis presentaciones, etc., sea muy natural, ese es mi estilo. No quiero inventar un personaje, para eso estaría en otra cosa y no componiendo canciones.
¿Dónde pueden comprar tu disco?
Hasta ahora lo hemos vendido en GTR Chile Music Store, que fue el lugar del estudio donde grabamos; también pueden hacerlo en Internet, a través de mi fanpage,
www.facebook.com/carlaloyolamusic.
¿Qué sueños tienes respecto a lo que puedas lograr como cantante y compositora?
Me gustaría ligar mi música a la parte social, siempre. Quisiera que a través de mis canciones, se puedan contar historias en las que la gente pueda ver reflejado ciertos mensajes, como por ejemplo que independiente de las cosas que ocurren en la vida y las situaciones adversas, cada uno, finalmente, determina cómo quiere vivir, aprovechando las oportunidades que se nos presentan y así lograr lo que te propones en la vida.