Matías congeló sus estudios de ingeniería comercial en la Universidad San Sebastián, pero piensa retomarlos para cerrar el ciclo académico, confiado en sus argumentos deportivos para priorizar su presente en el golf.
Hoy, con sus primeros buenos resultados en torneos locales y figuración en clasificatorios y torneos nacionales, espera consolidar sus ambiciones para saltar hacia un nivel de mayor jerarquía, que le permita probar suerte ante los mejores del planeta.
El rendimiento comenzó a ser más alto a medida que fui practicando más. Cuando uno más entrena, generalmente debería tener mejoras. Pero también es un deporte sumamente ingrato, porque de repente puedes entrenar mucho y en algún punto va a pasar algo, vas a perder el swing, o simplemente no van a salir las cosas como siempre.
¿A qué nivel estás jugando?
El año pasado empecé a jugar el circuito regional juvenil, donde quedé segundo, con opciones de ganar hasta el final del campeonato. Este año, estoy primero en el mismo certamen. Jugué la Copa Dos Banderas, entre Chile y Argentina, y clasifiqué auntorneoenSantiago,elGolfAction,quees el campeonato juvenil más destacado a nivel nacional. Anduve regular. Hay que considerar que las canchas son muy distintas, más duras que acá, y es necesario adaptarse, porque la pelota corre y vuela más. En un terreno blando se comporta diferente. Era una cancha muy difícil, donde se jugó una rama del PGA, así que la calidad de los green es otra, mucho más rápido todo.
¿Cómo sientes la competencia?
En el circuito regional, el nivel está bastante bueno. En comparación con el año pasado, pasamos de cuatro a once jugadores categoría junior, con un nivel mucho más elevado que el año pasado. El circuito local es cerrado, aunque ahora se abrió a la Región del Maule, y cada vez aparecen torneos, clasificaciones y se ofrecen más oportunidades.
DESAFÍOS MAYORES
Gracias al beneficio que recibe del Club Deportivo de la Universidad de Concepción, Matías entrena diariamente en el Club Bellavista, donde ensaya jugadas y realiza el cotidiano acondicionamiento físico.
En el mismo lugar comparte entrenamientos con el primer equipo de fútbol de la U. de Concepción, que participa en la Primera División. Por la cercanía con las canchas, varios de los futbolistas comenzaron a probar suerte en los 9 hoyos, forjando amistad con Matías como improvisado instructor. Con más entusiasmo que técnica, jugadores como Diego Ruiz, Alejandro Gaete y Héctor Berríos acuden a sus consejos, mientras Matías aprovecha de entrenar con el grupo.
Aunque se considera un golfista amateur, tiene claro que el trabajo que realiza apunta hacia objetivos mayores. Y por eso se toma muy en serio cada competencia, pues sabe que en cada golpe se juega parte de su trayectoria.
¿Cómo es esto de dedicarse al golf?
Es bastante rigurosa la vida como deportista. No lo imaginaba así, pues se necesita mucho gimnasio y prácticas interminables. Muchas veces me debo quedar practicando un mismo tiro, y esas son cosas que desgastan un poco. Estoy trabajando con preparador físico, psicólogo, y el profesor Rodolfo Acuña que me instruye desde Argentina, a través de videos.
¿Qué es lo que viene?
Ahora nos preparamos para la Copa Dos Banderas, contra Argentina, que se disputará en noviembre. Y lo demás es terminar el ranking regional en el primer lugar. Es la principal meta que me puse este año.
¿Cómo se ve el camino hacia al profesionalismo?
La opción de dedicarse profesionalmente es complicada, porque tienes que ser muy bueno si no, no te va a ir muy bien. Y hay que salir del país. No me podría comparar aún con golfistas como Benjamín Alvarado, Mark Tullo o Felipe Aguilar, porque todos ellos están realmente en otro nivel. Claro que me gustaría y trabajo para lograrlo.
¿Cuáles son tus próximas metas?
A corto plazo, no tengo algo muy definido, pero a largo plazo, la idea es hacerme profesional. Es una tarea difícil, pero para eso estoy dispuesto a trabajar mucho, y dedicarle el tiempo suficiente, pues es un deporte muy demandante.
¿Cuál es la situación con tu club?
Aquí en Bellavista, a partir de mediados del año pasado, me becaron con el compromiso de representarlos, y así poder utilizar las instalaciones para entrenar. He estado trabajando muy bien y con entusiasmo en seguir adelante.
¿Qué te motiva?
La ilusión de competir y mejorar. Lo primero es seguir clasificando al Golf Action y empezar a sumar puntos para el ranking nacional. Todos los campeonatos del circuito suman, así que la idea es estar metido en los primeros lugares regionales y nacionales. Y de ahí a soñar. Ahora el golf es deporte olímpico. Son palabras mayores, pero no es imposible.