En el 2008, sólo cinco años atrás, Susanne Jaeggi y su equipo producen un enorme impacto en la comunidad científica, luego de demostrar que la inteligencia no es inmutable y que se puede mejorar. Un grupo de estudiantes universitarios y ejecutivos fueron sometidos a un entrenamiento de sólo
treinta minutos diarios durante diecinueve días. Pasado ese tiempo, la medición final de su Coeficiente Intelectual, (CI), había aumentado suficientes puntos como para aseverar que su capacidad intelectual había dado un salto. Ellos tuvieron que jugar un juego construido para incrementar la memoria de trabajo, la que ya se sabía estaba ligado a la capacidad de aprendizaje.
¿En resumen? Se demostró con éxito la hipótesis de que si era posible ser más inteligente y mejorar sustancialmente nuestro rendimiento intelectual.
LA DÉCADA DEL CEREBRO
Las investigaciones neurocientíficas, orientadas al conocimiento de La función cerebral tuvieron un impulso espectacular cuando a comienzo de los noventa las tecnologías de imagen permitieron estudiar cómo funcionaba el cerebro de las personas vivas. Hasta entonces los científicos tenían que conformarse con el estudio del cerebro de personas muertas. La resonancia magnética nuclear, el scanner, la tomografía por emisión de positrones (PET), empiezan a generar un interés desbocado en Estados Unidos que declara la década del noventa como la década del cerebro.
Y comienzan a publicarse sorprendentes investigaciones que echan por tierra lo que se sabía hasta entonces sobre nuestra capacidad cerebral. Se demuestra, por ejemplo, que siguen naciendo miles de neuronas diariamente y que este fenómeno, denominado neurogénesis, sucede durante toda la vida.
Esta nueva concepción da origen al término neuroplasticidad, —que significa que la estructura cerebral cambia en función de la actividad que se desempeña a cualquier edad— y que tan bien describe Norman Doidge en su libro El cerebro que se recablea a sí mismo.
LA UTILIDAD EN PROGRAMAS DE POSGRADO
La “vuelta al colegio” genera estrés entre los estudiantes de programas de post-título porque saben que deberán pasar por una etapa inicial de duro ajuste de sus capacidades de aprendizaje a las exigencias académicas.
El entrenamiento cerebral, brain training, —realizado disciplinadamente bajo guía especializada y algunos meses antes— es una opción que facilita que esa adaptación sea aminorada sustancialmente.
Por otro lado, a medida que más y más trabajos se basan en el conocimiento, la creatividad y las habilidades comunicacionales, el cambio apunta a contar con trabajadores mentalmente agudos, con dominio de datos y de información y con capacidades de atención y focalización.
Las investigaciones demuestran que esta “gimnasia cerebral” logra incrementar la productividad, la calidad de las decisiones de los equipos de trabajo y la solidez del liderazgo. Y las metodologías empleadas demuestran que los participantes adquieren destrezas que aumentan la productividad, disminuyen el estrés y alcanzan mayor confianza en sí mismos.
PASADO Y FUTURO
Jeff Brown y Mark Fenske publicaron recientemente el artículo How Your Brain Connects the Future to the Past, sobre otro impactante descubrimiento. Señalan que tendemos a pensar de la memoria como una manera de revisar las experiencias pasadas: un viaje al Caribe, un mal negocio, o donde podría haber puesto esas llaves.
Estudios de neuroimagen identifican las partes del cerebro que se activan específicamente cuando se recupera información de experiencias previas. Según los científicos, los circuitos de memoria del cerebro no son simplemente para reflexionar sobre el pasado sino también mecanismos vitales para imaginar, anticiparse y prepararse para el futuro. En esta nueva visión, el cerebro es un sistema proactivo que integra la experiencia para ayudar a navegar por el futuro.
En el mundo de los negocios, es una ventaja tener un cerebro que anticipa futuras demandas y puede entonces negociarlas bien. Normalmente, predicciones precisas se traducen en éxito. Ser capaz de imaginar escenarios futuros ayuda a fomentar la planificación estratégica y se postergan recompensas inmediatas a favor de las ganancias a largo plazo. El cerebro proactivo recombina detalles de experiencias pasadas que ayudan a dar sentido a situaciones actuales, a anticipar lo que vendrá a continuación y a navegar con éxito la transición.
MEJORAMIENTO DE LA MEMORIA
Es notable que en Chile se cree una empresa, BrainTraining, que basada en el nuevo conocimiento neurocientífico se sume a las empresas pioneras a nivel mundial. Se diferencia en que sus innovadores programas, basados en metodologías propias, son hasta ahora presenciales.
Su programa más popular es el Taller “Mejoramiento de la Memoria” del cual se han impartido más de cincuenta versiones para empresas y público en general de todas las edades. En un futuro cercano sus programas estarán disponibles vía internet:
www.braintraining.cl.
El deterioro de algunas funciones cerebrales comienza en la gran mayoría de las personas de las más variadas actividades y responsabilidades laborales, a partir de los treinta años, en promedio. La fuerte dedicación de un profesional a un área de especialidad conduce a alcanzar un alto nivel de expertise y por tanto, de un cierto grado de automatismo. Y entonces, las áreas cerebrales desarrolladas como fruto de la experiencia empiezan progresivamente a dejar de ser usadas y comienza su deterioro. Por otro lado, la vida se torna más rutinaria y el caudal de información nueva disminuye. Estos son sólo dos fuentes de deterioro cerebral y de disminución de la capacidad de aprendizaje.
CONSEJOS INFALIBLES
A continuación, algunos útiles consejos para mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje en quienes realizan estudios de posgrado.
1.Aumenta tu capacidad de aprendizaje realizando una o más de las siguientes actividades: siendo más curioso, rompiendo las rutinas, socializando más, viajando, aprendiendo un nuevo idioma o a usar un instrumento musical.
2.Procura usar tu cerebro realizando tareas distintas: Recordando datos que recién conoces, lo que hiciste o aprendiste el día anterior, incluso información que has almacenado meses o años atrás. La atención también es un “músculo cerebral” que se mejora entrenándola. Cuando estés leyendo, viendo o escuchando algo nuevo sobre un tema que conoces trae a tu consciente información relacionada que sabías de antes y trabaja lo nuevo con lo ya sabido (comparando, completando, analizando).