Roberta e Iñaqui Irarrázaval López no solo comparten el mismo techo, sino que la pasión por el snowboard. Ambos ocupan un importante puesto en el ranking mundial proporcionado por la FIS (Federación Internacional de Snowboard) y se preparan contra reloj para los próximos Juegos Olímpicos que se desarrollarán en Sochi, Rusia, a comienzos del 2014.
Son hijos de Tere López, top model de los ochenta y responsable de haberles transmitido el gusto por el deporte blanco desde que eran muy pequeños. Mientras otros niños aprendían a caminar, los Irarrázaval López probaban suerte en un par de esquíes número setenta y seis.
“Mi mamá nos llevaba todos los fines de semana a la nieve, nos levantaba a las nueve de la mañana y nos mandaba con un sándwich para que esquiáramos todo el día”, cuenta Roberta.
Cada sábado, los cinco hermanos y la mamá subían a la Parva, donde tomaban clases con el “Perro Amarillo”, como cariñosamente llaman al entrenador Rodrigo Díaz. Fue con él con quien formaron el primer equipo de snowboard de Valle Nevado.
¿Cómo se produce la transición del esquí al snowboard?
Iñaqui: Partimos jugando y esquiando muy chicos, creo que teníamos unos tres años. Cuando tenía siete, vi cómo el Chino, mi único hermano hombre, era seco en la tabla de snowboard, así que pedí permiso para hacer lo mismo. Pero él tenía catorce años y ninguna noción del peligro, así que mi mamá se asustó y nos dejó empezar, pero solo si nos supervisaba un profesor.
Han pasado catorce años y Roberta e Iñaqui no se bajan de la tabla de snowboard, lo que los obliga a pasar la mitad del año fuera de Chile, como miembros del circuito mundial de la categoría Slope Style.
¿Por qué eligieron el Slope Style?
Roberta: Fue el año pasado. Nos tuvimos que decidir por una categoría porque resultaba imposible competir en dos circuitos distintos a nivel mundial. En el Slope Style hay más libertad y es súper entretenido. Hay saltos y barandas y la idea es ir sorteándolos.
No están solos en esta desafiante carrera. Roberta (19) e Iñaqui (21) cuentan con un equipo multidisciplinario de gente que los ayuda constantemente. En Chile, los prepara Iván Fuenzalida, el “Piolo”, en Europa los esperan Toc Bletry y Joel Certano y cada verano, desde hace ya cinco años, estos hermanos viajan a Estados Unidos, donde pasan toda la temporada entrenando junto a Brady McNeill.
¿Cuáles son las ventajas de entrenar en EE.UU.?
Roberta: La gran ventaja es la tremenda infraestructura que tienen los americanos. Nosotros estamos todo el día en la nieve y en los snow parks (parques de nieve) hay más de treinta saltos, cien tipos distintos de barandas... te puedes pasar tres semanas entrenando y no terminas de probar trucos y saltos. En las tardes, nos trasladamos a Woodward, donde hay una especie de rampa de alfombra en la cual vas saltando esponjas, miles de camas elásticas y pisos con resortes. ¡Un mundo infinito de opciones donde ir probando!
¿Cómo se preparan cuando están en Chile y no es temporada de nieve?
Iñaqui: Principalmente gimnasio. Es muy importante la etapa de preparación física porque es la que nos permite estar fuertes, resistentes y mantenemos la continuidad necesaria entre viajes y temporadas. Además, me gusta mucho surfear y usar los skate parks para ir perfeccionándome.
Roberta: Es importante el trabajo físico que hacemos durante todo el año, porque el snowboard es un deporte súper integral, por lo que no solo debes trabajar las piernas, sino que además fortalecer la espalda y los abdominales, porque hay que saber caer.
Y si de caídas se trata, Roberta recuerda que en su primera copa del mundo tuvo un accidente, se quebró la clavícula y tuvo que volar a Chile. “Hasta ahí no más llegó la competencia, tuve que regresar para que me operaran. Después de esa caída, por suerte, nunca más nada”.
OLIMPIADAS A LA VISTA
No resulta fácil compatibilizar la vida de deportistas con sus quehaceres diarios. Roberta e Iñaqui, además, estudian en la universidad y agradecen constantemente el tremendo apoyo de sus profesores, quienes les permiten ausentarse por largos períodos.
Tras un fugaz paso por arquitectura, Roberta estudia turismo y hotelería en la Universidad Andrés Bello. Y sabe que la labor que se le viene no es fácil. En pocos días parten a disputar la copa del mundo en Nueva
Zelanda, después de lo cual se les vienen tres torneos más hasta llegar a las olimpiadas en febrero. O sea, tendrá bien poco tiempo para estudiar. “Mis profesores saben lo que hago y me apoyan. Claro que yo me comprometo a ponerme al día y cuando vuelvo recupero pruebas”.
Iñaqui, quien cursaba tercer año de ingeniería comercial, optó por cambiarse a ingeniería en hotelería y turismo en la misma universidad de su hermana. Y aunque le va bien y cumple, es claro al señalar que “mi amor, mi pasión y mi tiempo, se lo dedico al snowboard”.
¿Cuentan con el apoyo de la Federación?
Iñaqui: Tenemos una beca deportiva, pero siempre es necesario más apoyo, porque en la medida que uno va progresando, las demandas son directamente proporcionales. Cuento además con el apoyo de Columbia, DC Shoes, Monster Energy Drink y mi familia... ¡a los que no me canso de darles las gracias!.
¿Qué se viene ahora?
Iñaqui: Me voy a Nueva Zelanda, a la copa del mundo, a completar mi puntaje para poder clasificar a las olimpiadas. Voy muy preparado así que todo debiera andar bien. Después partimos a Estados Unidos y de ahí a Europa.
Roberta: Yo también tengo que sumar puntos en las cuatro competencias que quedan y con eso quedaría clasificada para Rusia. Actualmente, tengo más de cien puntos FIS (Federación Internacional de Snowboard), he salido top 30 en más de alguna copa del mundo. Por lo mismo, y para cumplir con los requisitos de clasificación a las olimpiadas, solo me falta bajar un par de puestos en el ranking final de los campeonatos mundiales. Ahí tengo que estar top 30 y hoy día estoy rankeada 47.