El pasado 26 de noviembre se realizó el primer CIES (Congreso de Infraestructura para la Educación Superior). Organizado por la Dirección de Infraestructura de la Universidad Técnica Federico Santa María, reunió a destacados exponentes en las áreas de Gestión de Infraestructura, Arquitectura Universitaria, Servicios y Mantención y Equipamiento Universitario.
Dentro de los temas tratados, la sustentabilidad surge como uno de los más interesantes reflejados en la mayoría de las exposiciones. José Eduardo de Sá Sonnewend proveniente de la Universidad de Sâo Paulo, expuso cómo han desarrollado la campaña 3R”S” (Reducir-Reutilizar-Reciclar) y cómo las nuevas inversiones apuntan a crear campus auto-sustentables, con reciclaje de aguas lluvias, y plantas de tratamiento de residuos, los que posteriormente se usan en riego, y descargas sanitarias. En esta misma línea, Diego Pedraza, de B-Green, mostró casos de estudio Bioclimático que han generado importantes beneficios con el entorno, con el fin de contar con una infraestructura óptima en temperatura, humedad y por ende habitabilidad, además del consiguiente ahorro energético que se obtiene al proponer diseños especiales que recogen las condiciones de orientación del lugar.
Paralelamente, y desde otra perspectiva de la sustentabilidad, el arquitecto Sacha Sinkovich expuso sobre el desarrollo del Campus Santiago - San Joaquín - USM, que bajo los conceptos de modularidad, flexibilidad y reciclaje, logró un importante ahorro en tiempo, recursos y economía al habilitar un campus universitario en menos de diez meses y reciclando más del setenta y cinco por ciento de la edificación existente.
Un segundo tema abordado se refirió a la gestión de la infraestructura. Interesante resultó conocer la realidad de la Universidad de Buenos Aires, cuyo director de Infraestructura, Marcelo de Cusattis, impactó al señalar que en sus cinco años en el cargo no ha desarrollado ninguna nueva construcción y que toda su labor se ha destinado a la mantención y renovación de áreas no visibles (alcantarillado, eléctrico, red sanitaria), considerando que es una universidad con más de doscientos mil alumnos. Esta realidad paralela, nos enseña que la s+ olución de crecimiento universitario, tiene costos importantes en la mantención, y por lo tanto debe ser un punto de partida antes de pensar en crecer en superficie. Frente a cada nueva obra existirá inevitablemente un área a la que se debe realizar un seguimiento oportuno y constante.
El terremoto de febrero, estuvo presente en la exposición de Evelyn Vásquez, subdirectora de Servicios de la Universidad de Concepción, quien explicó que el desarrollo de infraestructura durante un proceso de reconstrucción, significó el ciento por ciento de los esfuerzos en volver a poner en funcionamiento lo ya existente.
Un plan de trabajo acorde a situaciones inesperadas es una realidad nueva a discutir, definiendo los métodos a implementar, especialmente cuando situaciones como un terremoto afectan no sólo el funcionamiento de las instalaciones, sino que la vida de la comunidad entera. Por ende se dejó constancia de la importancia de que las universidades siempre tengan una ligazón de comunidad con sus vecinos. En ese aspecto la Universidad de Concepción es un caso único ya que sus espacios exteriores siempre están abiertos a la ciudad.
Finalmente y dentro del mismo tema, Oscar Jalil, director de Infraestructura USM, señaló que en términos de gestión de infraestructura, todo se logra justificar y mantener al tener a la comunidad universitaria informada, haciéndola partícipe de la responsabilidad de proteger y conservar los equipamientos para las generaciones futuras. Esta difusión y educación de lo que se está desarrollando, en cuanto a temas de mantención y sus procedimientos, permiten obtener importantes ahorros energéticos, ejemplificado en el caso de la Casa Central donde en los últimos cinco años éste ha sido entre un quince y un veinte por ciento.