Tell Magazine

Entrevistas » Mundo Empresarial

EDICIÓN | Agosto 2013

Carne de exportación

Guillermo García, gerente general de Coexca
Carne de exportación
Hace once años se fundó esta compañía, que tenía como objetivo principal llevar al mercado extranjero carne de cerdo de alta calidad. Así, luego de varios años de largo andar, con presencia en el mercado nacional y una marca propia, esta empresa se transformó en un exitoso proyecto que vende más de setenta millones de dólares al año. 

por Constanza Valenzuela M. / fotografía Francisco Cárcamo.

Para exportar carne es necesario conocer en profundidad los mercados internacionales a donde se quiere llegar. Son distintas las costumbres gastronómicas de cada cultura. Por lo mismo, no podía ser otro que Guillermo García quien tomara las riendas de este proyecto, hombre que estudió agronomía en la PUC y que antes de terminar la carrera decidió congelar dos veces los estudios para viajar. La primera vez fue en segundo año, para partir a Malasia. La segunda, en cuarto año, se fue por cuatro meses a una expedición por África. Ambas instancias le permitieron aprender otras culturas y, de este modo, comprender que “la verdad absoluta no existe, ya que un mismo problema puede tener varias soluciones, varias miradas, lo que hace que uno aprenda a ser más tolerante, más flexible”. Hoy, en total, este empresario ha estado en más de setenta países.
 
¿Cómo es el nacimiento de Coexca?
Coexca nace en 2002; yo había terminado un magíster en economía que hice en la Universidad Católica y me llamaron para hacerme cargo del tema como gerente general. Durante un año y medio fui el único empleado, así que era gerente de mí mismo, no había más trabajadores... ha sido un proyecto bellísimo.
 
¿Cómo fue esta puesta en marcha?
Llegué desde Santiago a Talca el 2003. Compramos el activo, sin personal, y la planta estuvo cerrada un año mientras le hacían algunas remodelaciones hasta que empezó a operar en septiembre de 2004. Cuando llegué no conocía a nadie y luego de diez años aún siento que me estoy adaptando.
 
¿Por qué instalarse en la región del Maule?
Nos parece que es una región que cuenta con todos los atributos: es una zona agropecuaria, estamos en una capital regional con muy buenos servicios y disponibilidad de mano de obra.
 
En estos diez años, ¿cómo ha evolucionado la empresa?
Lo que se trazó como espíritu, se mantiene intacto y, por supuesto, la compañía ha ido creciendo fuerte. Hoy entre empleos directos e indirectos contamos con seiscientas personas, lo cual es una doble responsabilidad por esas cientos de familias, y eso es algo que a uno lo compromete mucho más.

 
APERTURA MUNDIAL
 
Además de tener negocios en el mercado nacional, Coexca posee dos oficinas en el extranjero, una en Japón, abierta en 2007, y otra en España, que opera desde 2009. Pero las proyecciones no terminan ahí porque desean seguir creciendo. “En la actualidad exportamos carne a veinte países. El foco principal está en Asia: Japón, Corea y China. Y el otro en Europa”.
 
¿Cómo enfrentaron el proceso de las normas? Pues cada vez son más exigentes.
El mundo va cambiando, Chile va cambiando y uno se tiene que ir adaptando a las reglas del juego, se tiene que cumplir con muchos estándares: HACCP, ISO 9000, ISO 14000, OHSAS 18000. Hoy si no tienes estos sellos no puedes procesar y eso hay que entenderlo. Por otro lado, nuestro país ha ido cambiando, lo que en un momento era válido, ahora no lo es; por lo mismo, tener que cumplir estándares europeos y japoneses de calidad y que son muy exigentes, nos ha permitido crecer en el mercado nacional, porque contamos con las condiciones básicas para operar.
 
Cuéntame sobre la inserción en Asia
Este año hice mi viaje número veinticinco a Japón; me encanta su cultura, siento una admiración profunda por lo que han hecho, siendo una isla tan pequeña... Creo que tenemos mucho que aprender. Nosotros les mandamos carne y les compramos computadores. Ellos poseen un sentido de lealtad tremendo, el hacer las cosas perfectas, sin errores. Ha sido un privilegio muy grande trabajar con japoneses.
 
¿Les ha afectado la crisis española?
Es que nosotros no vendemos en España. Operamos desde ahí por un tema de idioma, de facilidad, pero nuestros clientes están en Italia, donde compran pierna para hacer el prosciutto (jamón), Alemania, Holanda y Suecia, donde vendemos filete.

 
CONQUISTANDO CHILE
 
Coexca destina el cincuenta por ciento de su producción al mercado nacional. Aquí entrega parte de lo procesado a Productos Fernández, Cecinas San Jorge, La Preferida, Cecinas Llanquihue y Cecinas Pincheira, entre otros, los que la utilizan para hacer jamón, salchichas y salames, todos los derivados de cerdo que se encuentran en los negocios y supermercados. Pero además de ello, hace unos años decidieron sacar su propia marca, Campo Noble, que se ha ganado un espacio en los hogares de los maulinos.
 
¿Cuándo deciden sacar Campo Noble?
Hace unos tres años y tiene que ver un poco con la responsabilidad nuestra con la región, con la necesidad de generar una identidad, pues muchas veces llegan empresas, se instalan, tienen un foco de exportación y se cierran a la comunidad. Nosotros no. Quisimos instalar un punto de venta —ubicado en Longitudinal km. 259—, que en nuestros ingresos prácticamente no figura. El año pasado vendimos más de setenta millones de dólares y el punto de venta logra veinte millones de pesos al mes, que es marginal.
 
Pero también lo están comercializando...
Estamos en Soler, en supermercados, participamos en ferias, tenemos un punto de venta en el mall Plaza Maule de Talca. No podemos competir con los grandes, pero sí con un sistema mayorista, estamos entrando poco a poco en este mundo, y estamos contentos.
 
Si las ganancias no son altas, ¿por qué crear la propia marca?
La idea es darle un sentido de pertenencia a nuestros propios trabajadores, que sientan que su marca no sólo está en supermercados en Colombia, Japón o Suecia, sino que también está en Chile.
 
Parece que ya han abarcado casi todas las aristas del mercado. ¿Cuáles son las proyecciones?
Hemos cumplido un ciclo en estos primeros diez años y ahora es necesario abrir otro, que es tan importante como el primero y es el preocuparse de cómo consolidar a la empresa en términos de que tenga su propio abastecimiento de cerdo. Hoy, quienes los producen son los socios, pero ahora necesitamos dar un paso para que una parte de la elaboración pueda realizarla también la empresa. Es un desafío importante. Y el otro tiene que ver con el valor agregado, pues desde hace unos tres años estamos invirtiendo mucho en maquinaria, tecnología, equipos, en cómo llegar con productos más terminados al consumidor final.
 
Esta es la única planta de Coexca, ¿piensan ampliarse o instalarse en otro lugar?
Tenemos un proyecto que busca duplicar la capacidad de proceso de la planta. En este momento está en la comisión de evaluación y esperamos tener un resultado favorable dentro de los próximos meses. Es un proyecto importante. Hoy tenemos quince hectáreas de terreno. El mes pasado compramos cuatro adyacentes, lo que era la Feria de Tattersall; la idea es crecer fuerte con una nueva planta de valor agregado.
 

“Hemos cumplido un ciclo en estos primeros diez años y ahora es necesario abrir otro, que es tan importante como el primero y es el de preocuparse de cómo consolidar a la empresa en términos de tener su propio abastecimiento de cerdo”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+2+5   =