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EDICIÓN | Agosto 2013

Artista de telas

Pilar Barrios, diseñadora de alta costura
Artista de telas

Si usted todavía viaja a Santiago pensando que allá están los mejores diseñadores de vestuario, ponga ojo a esta entrevista, porque en Rancagua tenemos una tremenda creadora P de la alta costura y que se desarrolló bajo la mano de Rubén Campos, para muchos el mejor de Chile en el rubro. 

por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U.

Pudo haberse quedado en Santiago, haber trabajado como la mano derecha de Rubén Campos, o seguir siendo el hombro de Sarika Rodrik. Pero no, decidió volver a su ciudad natal, después de muchos años e independizarse, formar su propio taller de alta costura y boutique.

Pilar (35) estudió diseño de vestuario en el Duoc de la capital. Siempre quiso seguir esta carrera, por su gusto por la moda y el dibujo. Así fue como su profesor, Iván Grubessich, le ofreció su primer trabajo cuando estaba en tercero de la carrera. “Él venía llegando de Europa, y me apadrinó. Cuando  terminaba de estudiar me iba a trabajar a su taller y ahí empecé a entender y a aprender sobre la alta costura, y me enamoré de esta ardua pero perfecta labor. Fui su asistente por un año”.

Por lo mismo y cuando terminó la carrera con título de “destacada por sus buenos resultados, decidió seguir el camino de la alta costura. “La mayoría de los diseñadores siguen el rubro industrial (marcas que diseñan por serie), en revistas como asesor de modas, o bien como independientes con diseño alternativo”.

¿Por qué elegir la alta costura?
Porque para mí era el camino que s se ligaba con el arte. Un vestido de alta costura es una obra de arte, es algo único, y toma mucho tiempo. Se define como una artesanía exclusiva que nace con un estilo, un propósito y para una persona. Después de ese no hay más.

Para quien no lo conoce, Grubessich es discípulo de Yves Saint Laurent, y que escogiera a Pilar para ser su asistente no fue cosa del destino, fue un maestro que descubrió u talento. Con lo aprendido, decidió que quería hacer la práctica con José Cardoch, el diseñador más antiguo de Chile y quien fuera por muchos años el presidente de la Cámara Chilena de Alta Costura. “Quise aprender sus técnicas, me apoyó mucho al principio y gracias a él terminé de enamorarme de la alta costura y decidí quesin dudas, para mí no había otro camino. 


BUSCANDO EL RUMBO

Después de titularse, Pilar  decidió  que tenía  que  trabajar  con  el   reconocido mejor diseñador de alta costura en Chile y Latinoamérica: Rubén Campos. “Él es el único que trabaja la verdadera seda, el único que hace desfiles en Nueva York. Él es el mejor”.

¿Cómo lo hizo? Llamó por teléfono a su taller para pedir una entrevista con él. Le dijeron que no había ninguna hora para ella. Pilar insistió e insistió. Hasta que logró reunirse con Campos a quien le llevó su book.

¿Qué fue lo primero que te preguntó?
Mi signo. Le dije que era piscis. Y me dijoqué terrible, los piscis son muy difíciles”. Quedé ¡plop! Después vio mi book, y me preguntó si había visto su trabajo Le dije que . Me insistió preguntándome si es que me había dedicado a mirar bien su trabajo, y le contesté que no. Su respuesta fue: “mañana empiezas”.

¿Cuál fue tu primera labor con él?
Enrollar telas. Rubén trae telas de Nueva York que llegan en bolsas y que yo en un mesón estiraba e iba enrollando. Así conocí todas las telas maravillosas, sus texturas y caídas. Estuve seis meses haciendo solo eso. En total trabajé poco más de cinco años con él.

Con la finalidad de conocer otros estilos, fue que dejó el taller de Rubén Campos y empezó a trabajar con Nini Digmann, empresaria de la moda, que importa vestidos de noche de alta costura. “Creamos un taller grande, con un equipo técnico top y modistas profesionales. Así empezamos a hacer alta costura como locos y también abrimos un departamento de uniformes”.
 
Pilar tenía auto con chofer, pero una pega tremendamente estresante. Se enfermó y renunció. Se desencantó y decidió dejar la moda y entró a trabajar como ejecutiva en un banco. Por mientras, se casó y tuvo una hija, su única hija, Josefa, que está a punto de cumplir cuatro años.

 
EXPERIENCIA E INDEPENDENCIA
 
Obviamente que Pilar no aguantó mucho como ejecutiva de un banco. Volvió a buscar trabajo y llegó donde Sarika Rodrik. “Trabajar es su tienda me permitió conocer la moda que había visto en las revistas internacionales: chaquetas Armani, los vestidos Óscar de la Renta y la línea Prêt-a-Porter de Marithé et Francois Girbaud”.
 
Pero después de un año, Pilar decidió que ya no podía trabajar para nadie más. Y que ya tenía la experiencia necesaria para independizarse. Y lo hizo, pero no en Santiago, sino que volvió a Rancagua. “Fue una decisión por calidad de vida, por querer ser mamá y dedicarme a mi familia. Aunque mi marido seguía trabajando en la capital y viajaba todos los días”.
 
¿Cómo empezaste en Rancagua?
Haciendo alta costura con amigas de mi mamá y amigas de las amigas. Luego logré hacer los uniformes para los trabajadores de la Clínica Isamédica. Trabajaba sola, pero con mano de obra especializada y calificada de Santiago. Después hice mi página web: www. pilarbarrios.cl y luego abrí la boutique. A esta traje ropa de Sarika Rodrik, y Nini Digmann para darle el plus de un nombre reconocido a la tienda. Además, armé una colección propia de ropa urbana.
 
¿Cómo fue la experiencia en la tienda?
Muy buena, fue toda una novedad para la gente que conocía las marcas y el tema alta costura. La boutique que tuve por dos años y que inauguré el 2010, estaba al lado de una peluquería muy conocida de Rancagua, entonces las clientas de ahí mismo pasaban a la tienda. La gente me empezó a conocer y comencé a tener un nombre en el mundo de la alta costura de la región.
 
¿Cuáles eran o son tus clientas mayoritarias?
Tengo de todo. Pero las mujeres de más de setenta años son las que entienden bien el tema de la alta costura. Porque ellas vivieron en una época en la cual la moda era muy importante. También personas con tallas especiales o busto muy prominente y cintura muy pequeña, entre otros.
 
¿Solo trabajas la alta costura o has ampliado el rubro?
Siempre he trabajado en tres líneas de ropa: alta costura, donde hago vestidos de novias, madrinas, graduaciones y alta noche. Luego hago sastrería, es decir, ropa a medida pero más urbana, y la línea industrial de ropa para empresas.
 
¿Cómo te diste a conocer?
Hice una inauguración, me entrevistaron en diarios y revistas, fui a la expo novios, a bazares, en fin, traté de estar en los eventos más reconocidos de la zona. Aunque lo mejor ha sido el boca a boca, una clienta satisfecha le va a contar a su amiga.
 
¿Cómo es el público rancagüino?
Muy difícil de conquistar. Al rancagüino le cuesta creer en el producto local. Piensa que en Santiago está todo.
 
¿Por qué cerraste la tienda?
Porque creé una línea de vestuario empresarial, y me empezó a ir muy bien. Esto significó centralizar las operaciones. No podía estar en la boutique, fue un tema de tiempo. Tenía una vendedora, pero la gente lo que quería era que yo las atendiera, entonces no resultaba. Me tuve que dedicar de lleno a crear mi taller, contratar gente, armar un equipo profesional para crear los uniformes que son muchos. Y aquí mismo, en el taller (fono: 8443 6951), atiendo a mis clientas de alta costura y confección a medida.
 
¿Por qué alguien tendría que hacerse un vestido con Pilar Barrios?
Porque ofrezco lo mismo que un diseñador top de Santiago: atención personalizada, profesionalismo, exclusividad, calidad, trabajo las mismas telas que los mejores diseñadores y cuento con los mejores profesionales tecnificados, muchos de los cuales trabajaron en talleres de los grandes de la moda y ahora están conmigo.

¿Qué telas trabajas?
Seda, gasa, organza, telas bordadas, cuero, terciopelo, gamuza, lanas, es decir, las telas más complicadas y que requieren un trabajo preciso, de corte, de plancha, de costura.
 
¿Lo que viene en novias?
En novias está full el estilo hippie chic. Con telas vaporosas, un estilo suave, que parezca desordenado, que tenga transparencias, y telas sobrepuestas de encaje, gasas y sedas.
 
Define tu estilo
Tengo un estilo que trata de resaltar el cuerpo de la persona, la idea no es hacer el vestido que a mí me gustaría, sino que hacer el que a la clienta le gustaría acomodado a su cuerpo. El vestido no puede llevar a la mujer, es la mujer la que tiene que llevar el vestido.
 
¿Qué le falta a la gente de Rancagua?
Atreverse con los colores, con los accesorios.
 
¿Proyectos?
Crear una línea de ropa urbana para abastecer a las tiendas de Rancagua.

 
DE MODA
 
¿Falda corta o larga?
O muy larga y tubo hasta la rodilla.
 
¿Pantalón pitillo o “patas de elefante”?
Ambos. Pitillo hasta la talla 44 y “patas de elefante” hasta la 46. Después pantalón recto hecho a la medida.
 
¿Apretado o suelto?
Apretado adentro y suelto afuera
 
¿A la cadera o a la cintura?
A la cintura, la cadera deforma la contextura de la mujer.
 
¿Accesorios?
Pañuelos, carteras, lentes, sombreros, cintillos, tocados, aros, todos....

 

 

“Siempre he trabajado en tres líneas de ropa: alta costura, donde hago vestidos de novias, madrinas, graduaciones y alta noche. Luego hago sastrería, es decir, ropa a medida pero más urbana, y la línea industrial de ropa para empresas”.

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