Es el menor de una familia motoquera por excelencia, casi una dinastía de las dos ruedas en Chile y hoy se da el gusto de formar su propio equipo para participar en la prueba más extrema del deporte tuerca. Suma tres Dakar en su cuerpo, y es uno de los pocos pilotos que se puede jactar de correr esta legendaria competencia en su tierra, casi en el patio de su casa. Acostumbrado a las buenas actuaciones, asume que sin un presupuesto mayor es una utopía pensar medallas, pero feliz se sacrificaría para que Francisco “Chaleco” López deje la bandera chilena en lo más alto del podio.
Una pareja de recién casados puso sus ojos en el sudeste asiático para emprender una exótica aventura como luna de miel. Durante setenta días recorrieron ciudades milenarias y pueblos perdidos en los mapas convencionales, descubriendo lugares extraordinarios y gente increíble.