La pasión por saber más sobre este hito histórico ocurrido un 28 de agosto de 1891 fue creciendo desde su juventud, pero se concretó en 2007 cuando tras profundas investigaciones, se animó a ir a terreno. Desde entonces, ha visitado la zona cientos de veces y ha rescatado valiosas piezas que conserva y comparte a través de su propio sitio web.
Los cariocas y en particular los bahianos, no paran de sorprender al visitante; su manera de ser alegre, deliciosa gastronomía y parajes costeros idílicos, invitan a liberarse y caer en miles de tentaciones.