Con movimientos rápidos y precisos, este artista autodidacta va dando vida a sus murales con una aguja y unas finas hebras de vellón. A la distancia, parecen cuadros pintados con óleo. De cerca, impresionan los prolijos detalles que surgen de una técnica inédita, propia y original.
Desafiando la pendiente, esta casa en Los Vilos parece deslizarse sobre el roquerío costero. Ahí, en medio del acantilado, la vista al mar domina el horizonte y cobra protagonismo a través de aberturas rectangulares y cuadradas en la fachada exterior. Aberturas geométricas deliberadas que resaltan y encuadran a la perfección diversos puntos del paisaje.