Lo que nació como una muestra fotográfica, hoy ya es una fundación. Queremos rescatar a la mujer detrás del proyecto. Una mamá, como cualquiera, que tras veinte años de matrimonio y cuatro hijos, recibió a María, una niñita con síndrome de Down que no sólo revolucionó su entorno inmediato, sino que sirvió de motor para comenzar a hablar de verdadera inclusión.
Aventurarnos hacia un destino desconocido, inquietarnos por la incertidumbre de dónde pasar la noche, quién nos acompañará en el siguiente almuerzo o con quién nos cruzaremos durante una caminata, son algunas de las experiencias que nos llevan a viajar solos, aunque, finalmente, nunca estamos solos.