Entre China y Rusia
Cada vez que pienso en la libertad, recuerdo un sueño de niña donde galopo tratando de alcanzar el horizonte infinito de verdes y floridas praderas, subiendo y bajando silenciosas colinas, sin barreras ni rastros humanos. Un día, buscando si en algún lugar del mundo existirían estos paisajes, descubrí que el caballo es sagrado para los mongoles y que todas las tierras fuera de Ulaanbaatar, su capital, son libres. Con casi dos millones de kilómetros cuadrados de extensión y menos de tres millones de habitantes, Mongolia es el país menos densamente poblado y el último nómade del planeta.