Atraída por la calma que me inspira la figura de Buda, emprendí un viaje hacia su descubrimiento, cuya última estación sería Lumbini, en el sur de Nepal. En este pequeño poblado campesino, durante un florido día de mayo, nació el creador del Budismo. Pero antes de pisar este santuario religioso, declarado Patrimonio Mun- dial en 1997, sentí la necesidad de conocer más sobre sus enseñanzas.