Portillo es la Embajada de Chile en los Andes y nuestro diplomático es un norteamericano devenido en andino, Henry Purcell. Allá arriba, donde se divisan cóndores, glaciares y la Cruz del Sur casi roza la Laguna del Inca, está el único lugar donde se puede respirar la tradición, en donde habitan los mayores sabios de montaña y donde cada invierno se replica la sensación de volver a tu primer colegio, reencontrándote con esos entrañables amigos de tu protectora infancia.
El silencio del día permite abrazar el desierto en toda su magnitud. Magnífico, soberbio. Dueño de todos los colores posibles a medida que avanza el día, el norte nos regala paisajes únicos y momentos sublimes.