Acaba de exponer en La Sala, pero prefiere no creerse el cuento de la artista. Es ceramista y le apasiona tanto hacer un torso como un plato y una taza. Lo suyo es el Raku, una técnica milenaria japonesa que combina el calor con la tierra y el humo. Lo suyo son las manos en la masa.
Desde tiempos antiguos ha sido el corazón y alma de Siracusa, primera ciudad griega de Italia, allá en el sudeste siciliano. En tan sólo un kilómetro cuadrado, L’Isola di Ortigia, Patrimonio de la Humanidad desde 2005, conserva atractivos vestigios de antiguas civilizaciones. Encantadora, simple y fácil de recorrer; ciudad ideal para el filósofo Platón, uno de sus tantos enamorados. En cada época un nuevo amor y, si usted también siente su atracción, elija un puente, cruce y déjese sorprender.