No hay recetas ni trucos mágicos. Ser madre es un trabajo intenso pero lleno de satisfacciones. Menos horas de sueño, cientos de preocupaciones y carreras contra el tiempo se recompensan con abrazos, sonrisas y declaraciones de amor puro y eterno.
En el mes de la principal cita deportiva del país, quisimos mostrar lo mejor de nuestras tradiciones: artesanía, gastronomía típica, juegos criollos, folklor y mucho, pero mucho rodeo. Una fiesta familiar imperdible en la Medialuna de Rancagua, que con sus sesenta y cinco años ininterrumpidos, sigue deleitando a grandes y chicos.