Con movimientos rápidos y precisos, este artista autodidacta va dando vida a sus murales con una aguja y unas finas hebras de vellón. A la distancia, parecen cuadros pintados con óleo. De cerca, impresionan los prolijos detalles que surgen de una técnica inédita, propia y original.
Visitamos el reino de Bután, situado en pleno Himalaya, entre India y China, y que con un pequeño territorio y solo setecientos mil habitantes, constituye un lugar único en el mundo.