Cuando chico le gustaba inventar todo tipo de cosas, la maestranza era lo suyo, pero nunca imaginó que con el tiempo esto tendría algo que ver con lo que hoy es su pasión: la escultura.
Dos semanas fueron suficientes para conocer un país impresionante. Impresionante por su cultura, por sus fieles creencias, por su gente, pero por sobre todo por sus paisajes e historia infinita. Turquía entera es patrimonio de la humanidad. Y si usted nunca ha pensado en ir, aquí las fotos hablan por sí solas.