Se dice que en Chile existen más de ochocientas clases distintas de abejas, dejando a nuestro país como único en el mundo con esta capacidad. Pero aún hay más: en Isla de Pascua están las únicas abejas del mundo que viven en un entorno absolutamente libre de patógenos. Así lo descubrió Jorge en una de sus visitas a este paraíso, y decidió emprender un negocio con la miel, y de paso, ayudar a multiplicarlas para darle un respiro al planeta.
Ishara cumplía treinta años, era una mujer exitosa que había alcanzado un importante puesto bancario en Londres. De niña siempre quiso ser millonaria y estaba pronta a cumplir su sueño cuando le diagnosticaron cáncer de útero. Entonces, algo cambió, y ese anhelo se disolvió en las profundidades de su ser, abriendo un nuevo espacio para que la fe, la meditación y la tierra transformaran su enfermedad en una misión que dio origen a la Villa de las Plantas.