La artista nacida en Viña del Mar, que reside en Santiago, heredó la empresa de fundición de su familia y gracias a su creatividad descubrió cómo sacarle partido al material a través del arte.
Más que playa, este balneario sorprende con atractivos gastronómicos, culturales y hoteleros que no rompen con la paz y el alto estilo que le ha caracterizado desde siempre.