Lleva el diseño en la sangre. Fue su abuela y su marca Marion Manieu las que marcaron de cierta forma su estilo de vida. Sus juegos infantiles tenían que ver con pintar, bordar y tejer y fue justamente ese gusto por las manualidades, y el negocio familiar, lo que más tarde gatilló en su emprendimiento Mi Petit. A la fecha, y en menos de dos años, ha confeccionado más de dos mil vestidos infantiles.
Viajamos al archipiélago de Juan Fernández y visitamos la isla Robinson Crusoe. Territorio lejano, mágico y poco conocido, históricamente visitado por navegantes y piratas, hoy habitado por un puñado de chilenos que no solo hacen patria, sino que disfrutan de su belleza y recursos. Esta es la historia.