En medio de lanas, fieltros, palillos, máquina de coser, telas, pinturas y un sinfín de cosas, transcurren los días de esta mujer, quien a pesar de no tener estudios formales de arte, impresiona por la multiplicidad y diversidad de técnicas que maneja como toda una experta.
El color acompaña al mar en el norte de Italia. La intensidad del amarillo se une con los verdes y naranjos de antiguos muros, la energía la traen los rojos que suelen ubicarse en las techumbres y sobre ellas, en las alturas, la pureza del cielo le regala un toque sutil a esta acuarela costera. Aquí los pueblos aparecen y desaparecen entre los acantilados de un paisaje que mezcla lo real con la imaginación de cientos de dibujos que animan fachadas, puertas y balcones de esta creativa región.