Reconocido por su experiencia y sus excelentes vinos en Chile y el mundo, hoy lo que fue una locura es más bien un proyecto consolidado que no deja de llamar la atención: las parras de la viña de Rafael Tirado están dispuestas en forma de laberinto. Única en Chile, rompió con todos los paradigmas de la viticultura. En estas páginas, la historia de un loco genio.