Figuras de mujeres solitarias, todas mirando hacia el suelo, con la espalda curva, con la mirada perdida. A veces, con las manos sujetando la cabeza. Tristeza, quizás de pensar en que el tiempo pasa y sus huellas se reflejan en el cuerpo de cada escultura de Ximena, quien explica su trabajo como un enredo entre el misterio y la poesía.
En marzo se hace la vendimia, una de las más importantes fiestas tradicionales chilenas. Una celebración por la cosecha, una oportunidad de conocer el fascinante mundo del vino y, porsupuesto, una ocasión para disfrutar y beber las mejores cepas.