Tener la posibilidad de correr por las pistas y mostrar al público que esto es su razón de vivir, es para él su mayor y gran éxito. El automovilismo lo tiene impregnado en su ADN, se le eriza la piel al hablar de este deporte tuerca y a sus treinta y cuatro años, con varios logros en el cuerpo y llevando los colores de Carmona y Cia., no deja de soñar en su próxima meta: llegar a Argentina y representar profesionalmente a nuestro país y, por cierto, a esta, su región.
Como mudos testigos, las treinta y cuatro esculturas que se encuentran en el parque de la Avenida Aguirre en La Serena, observan el paso de quienes cruzan a diario hacia sus trabajos o utilizan este paseo como zona de descanso y encuentros. Aquí se destaca la importancia de nuestro patrimonio —pocas veces comprendida— y la posibilidad de contemplar el arte, acompañado de una brisa fresca y qué mejor si el escenario es la majestuosidad de la floreciente primavera.