El recorrido circular de sus pinturas invitan a una pausa. Caracolas, cangrejos, abanicos y trazos de llamativos colores se entremezclan en una propuesta inédita, libre y reflexiva. Pero eso no es todo, el constante dinamismo e ímpetu creativo de “Patty Soto” la han llevado a ampliar sus obras, con resultados simplemente maravillosos. En sus registros, cuenta con más de cuatrocientos retratos, verdaderos espejos, que inmortalizan un gesto… una expresión del ser amado.
Justo al otro lado de la cordillera existen increíbles parajes naturales que conmueven en sus cuatro estaciones, sumado a su exquisita gastronomía y diversas actividades outdoor.