Hace veinticinco años que están juntos. Dicen no tener una fórmula para recorrer unidos este largo camino, solo lo atribuyen a una maravillosa conexión y coincidencia. Se conocieron filmando teleseries —en la década de los ochenta— y la pasión de ambos por vincularse con las personas, a través de su oficio, los motivó a tomar un nuevo rumbo, muy distinto al mundo de la televisión.
Me encontraba a orillas del lago Pehoe en el parque nacional Torres del Paine, impresionado con los colores del cielo en un atardecer maravilloso. Un sonido de pisadas sobre el camino llamó mi atención. Giré y me encontré con un joven que venía trotando por la orilla del camino. Le pregunté: “¿te preparas para el maratón?” y asintió con el pulgar de su mano derecha.