Con intensidad, texturas y mucho colorido, los dibujos de Nicolás dan vigor a las historias, seduciendo a grandes y pequeños. En cada proceso de creación, va matizando sus técnicas, con un lenguaje propio y espontáneo. El resultado de sus obras está plasmado en una serie de libros y, en otros tantos, que algún día espera publicar.
En la punta de Laguna Verde y casi sobre el mar, existe un lugar prácticamente virgen, a tan solo quince kilómetros de Valparaíso, y se llama Centro de Arte Curaumilla. Desde una posición estratégica, rodeado de litres, molles, quillayes y apoyado por la energía del Pacífico, este laboratorio artístico impulsa el vínculo entre el ser humano y la naturaleza, para que allí, justo al borde del acantilado, el hombre se haga uno con su oficio.