Así se siente, desde que tuvo la posibilidad de radicarse en Los Ángeles, California, y hacer lo que siempre deseó. Su primera meta fue titularse en Berklee, luego, convertirse en compositor musical de varios cortometrajes, documentales y series americanas. Más tarde, fundó una compañía de sonido y, desde el 2016, integra el equipo de producción de eventos para la famosa academia que distingue al cine con las estatuillas doradas. Sus próximos desafíos: producir música para una película chilena y, algún día no muy lejano, ser nominado al Oscar.