En una época en que no había insumos para diabéticos ni endocrinólogos infantiles que vieran diabetes en Concepción, Andrea Gleisner decidió tomar ese camino por un llamado de su vocación como médico que ve una necesidad en la población. Hoy lleva más de treinta años colaborando activamente, y desde su origen, en la Corporación de Ayuda al Niño y Adolescente Diabético.
