Tres docentes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción decidieron ascender a la cumbre de la montaña más alta del continente americano para rendir un homenaje a los noventa años de la institución. Se trata de una historia de esfuerzo y perseverancia, pero principalmente de trabajo en equipo.
Trece mil hectáreas componen el indómito paisaje de Estancia Mercedes. A pocos kilómetros del inicio de la Carretera Austral, los hermanos Sebastián y María de los Ángeles Iglesias le dan vida al pasado. Montados en el lomo de un caballo fueron testigos de los últimos años de conquista de estos impenetrables bosques de turberas. La fuerza y el coraje de la bisabuela Amalia, madre de siete hijos que llegó a Chile con dieciséis años, se plasmó en los corazones de estos jóvenes bagualeros.