Carolina Liguori llegó el año pasado a vivir a Concepción, desde Buenos Aires, sólo con sus pinceles y su familia. Su valentía y el constante apoyo de su marido e hijos, la incentivaron a participar de la feria Decodiseño, en noviembre de 2014, y desde ahí las sorpresas como pintora no se han detenido.
El color acompaña al mar en el norte de Italia. La intensidad del amarillo se une con los verdes y naranjos de antiguos muros, la energía la traen los rojos que suelen ubicarse en las techumbres y sobre ellas, en las alturas, la pureza del cielo le regala un toque sutil a esta acuarela costera. Aquí los pueblos aparecen y desaparecen entre los acantilados de un paisaje que mezcla lo real con la imaginación de cientos de dibujos que animan fachadas, puertas y balcones de esta creativa región.