Casi sin planificarlo, Diego y su familia sucumbieron al encanto de San Pedro de Atacama. Hace más de tres años, el destino los trajo al norte y en ese momento comenzó a gestarse lo que sería su gran apuesta: instalar una editorial en pleno desierto. Ya han publicado con éxito seis libros y hace poco inauguraron una librería que busca canalizar el flujo creador y la vida cultural que crece a borbotones en este rincón del mundo.
Ishara cumplía treinta años, era una mujer exitosa que había alcanzado un importante puesto bancario en Londres. De niña siempre quiso ser millonaria y estaba pronta a cumplir su sueño cuando le diagnosticaron cáncer de útero. Entonces, algo cambió, y ese anhelo se disolvió en las profundidades de su ser, abriendo un nuevo espacio para que la fe, la meditación y la tierra transformaran su enfermedad en una misión que dio origen a la Villa de las Plantas.
