TELL MAGAZINE OCTUBRE 2020
Siento que hemos ido perdiendo paulatinamente ese contacto y relación con la naturaleza y eso nos ha sumido en nuestros muros de cemento. La naturaleza dejó de formar parte de nuestras vidas. Mis niños han crecido muy en contacto con los parques nacionales y para ellos es habitual que las vacaciones sean encarpa, concaminatas incluidas, díasdesol, díasde lluvia, termas, esperas al papá fotógrafo que se quedó al aguaite de un pajarito, y todos los devenires de una familia que se mueve y fluye como las aguas, al ritmo de la naturaleza. Agradezco infinitamente todas las oportunidades que me ha dado la vida. Tener una pasión es lo que le da sentido a todo. Creo que si este encierro, si este remezón no nos hace replantearnos nuestra vida, y reconsiderar la manera cómo hemos estado organizando nuestra sociedad, nada lo hará. Estoy cada vez más consciente de nuestra fragilidad como especie humana. El covid-19 nos recuerda que todas nuestras acciones, por muy pequeñas que sean, afectan a una totalidad. Cuidar el medio ambiente que nos rodea y cuidarnos entre todos es un imperativo. Hoy más que nunca necesitamos reformular nuestros hábitos, vivir más livianos y ser sensibles con nuestro ecosistema. T
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