TELL MAGAZINE OCTUBRE 2020

No existe lamejor hora para fotografiar, eso es muy relativo. Las luces arrastradas de la tarde o de la mañana suelen aportar un gran contraste y dramatismo a las fotos de paisajes. Si estás foteando aves, que para mí constituye una especie de terapia, los días seminublados y nublados no son un problema. El saber pararse en el lugar correcto es crucial. DE NORTE A SUR Mi pasión por la fotografía me ha llevado a conocer Chile muy bien y a adentrarme por valles insospechados. Luego de treinta años patiperreando por mi país, creo conocerlo bastante bien y me declaro un enamorado de su geografía extrema. Gracias a que somos una especie de isla biológica separada por océanos, montañas, desiertos y glaciares, y a que Chile posee más de 4.300 kilómetros de largo, tenemos prácticamente todos los climas del mundo. Recuerdo nítidamente un viaje en kayak por la cordillera Darwin en el Parque Nacional Alberto de Agostini. Íbamos a navegar en forma autónoma durante catorce días y teníamos un itinerario que cumplir. Había que remar con sol o con lluvia, con mares calmos, viento u oleaje. Esto fue muy desafiante ya que las temperaturas eran muy bajas. En ese viaje hice fotos muy bellas en condiciones muy extremas. Eso me hace atesorarlas de una manera especial, que por cierto, fueron en diapositivas. Mi mayor aventura ha sido llevar esta afición a nivel profesional y haber podido vivir durante más de treinta

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