TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2020

30 tell. cl plástico que no se puede reciclar, como los envases de champú, de cloro o las tapas de botellas”. Tras mucha búsqueda, un amigo alemán le mostró el proyecto de Precious Plastic (Plástico Precioso), una iniciativa creada el 2013 por el holandés Dave Hakkens, que promueve el reciclaje en el mundo. Todo a través de un sistema colaborativo de educación e implementación de maquinaria al alcance de las comunidades. “Ese proyecto era lo que necesitábamos en Concón, por lo que de inmediato me contacté con este holandés, quien me mandó los planos para implementarlo. El sistema consiste en máquinas, entre comillas artesanales, que te enseñan a reciclar el plástico de manera adecuada y a transformarlo en productos para que vuelva a tener una vida útil. Yo estudié ecoturismo, por lo que sé mucho sobre la gestión de proyectos, empecé a vincular a la comunidad y postular a fondos. De esta manera generamos los recursos para llevarlo a cabo”. Y así nació The Waves Company… Oficialmente, el 2015 partió nuestra “compañía de las olas”, en honor a este grupo que tenía The Waves Company es embajador de Precious Plastic en Chile, una comunidad internacional que también está en países como Francia o China”. ¿Cómo evalúas tu recorrido deportivo? Desde que me subí a mi tabla no he parado. El año pasado en el circuito latinoamericano quedé como subcampeona y en los últimos Juegos Panamericanos de Lima 2019, marcamos un importante hito, pues por primera vez el surf fue incluido. De alguna manera, mi generación ha hecho historia en el deporte y es muy interesante porque estamos abriendo un camino para las futuras generaciones. Y representando a las mujeres… Sí, eso es importante, ahora veo a muchas niñas entrenando desde losdiez años incluso. Antes esoera impensado. Hoy haymásmujeres metidas en este deporte y una tendencia entre los veinticinco a los cuarenta años, de profesionales de otras áreas, que toman su tabla y se van los fines de semana a practicar en familia. THE WAVES COMPANY “Por mi relación con el mar y el lugar que fui educada por mi familia, siempre estuvimos muy conscientes de la contaminación de las playas, y sobre todo del daño del plástico. Cuando estás surfeando es muy fácil encontrarse con bolsas y botellas. Además, cuando caminas por la orilla es impresionante la cantidad de microplástico de tapas de botellas, envases o plumavit”. “Por eso comenzamos a limpiar la playa con la familia y amigos surfistas y vecinos. Luego empecé de manera independiente a realizar actividades con niños y a educarlos sobre la importancia de la limpieza de las playas y así a buscar iniciativas que pudieran mejorar el panorama”. “En ese tiempo se instaló un punto limpio en Concón, donde llevábamos toda la basura que encontrábamos en la playa: botellas PET de jugos y bebidas, Tetra Packs, latas de aluminio, vidrio, etc. Eramuy bueno porque recolectábamos y reciclábamos de inmediato. Peronosencontramos conel problemaquehaymuchosotros tiposde

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