TELL MAGAZINE SEPTIEMBRE 2020
22 tell. cl La diferencia entre imaginar y actuar emprendiendo En Chile, un ejemplo muy concreto es el de Matías Muchnick, creador de Not Co, la compañía que fundó para producir alimentos con base en plantas y vegetales, usando inteligencia artificial. Hace unos días levan- tó 85 millones de dólares en financiamiento para llevar sus productos al mercado estadounidense. También está el caso de Orca Bio, la empresa cofundada por Iván Dimov que produce terapias celulares en California y que acaba de levantar 192 millones de dólares para desarrollar un fárma- co que reemplazaría los trasplantes de médula. O Cornershop, la aplica- ción de despachos a domicilio que, de operar localmente, terminó siendo comprada en un cincuenta y un por ciento por Uber. O Cryptomarket, la plataforma chilena de intercambio de criptomonedas que crece y se ex- pande a otros países de la región. Los ejemplos suman y siguen. Pero no se trata solo de tener una propuesta novedosa y revolucionaria ¿Cuántas veces surgen ideas brillantes en nuestras conversaciones con grupos de amigos o familiares? ¿Cuántas veces hemos soñado con cam- biar el mundo haciendo tal cosa, u ofreciendo tal nuevo servicio? El pro- blema es que muchas veces se quedan en eso, proyectos en el aire que no se concretan. Por eso creo que el verdadero mérito de Matías Muchnik y otros emprendedores exitosos radica en la persistencia para llevar a cabo un abstracto y en desafiar la incredulidad de los otros. Comúnmente se dice que en Chile somos un país “chaquetero”, que tira- mos hacia abajo al que destaca o le va mejor que al resto. Efectivamente hay muchas personas que actúan así, preocupadas solo de criticar o en- frentarse en discusiones que no tienen sentido ni solución. Pero sé que existen muchos chilenos que entienden que el éxito del otro no es una amenaza, sino más bien un ejemplo de lo que podemos alcanzar si nos proponemos una meta, un impulso para materializar ese proyecto que lleva tantos años guardado y un beneficio indirecto para los emprende- dores del país. Porque si algunos como Matías o Iván logran poner a Chile en la mira de los inversionistas extranjeros, es muy probable que a los siguientes em- prendimientos les sea un poco más fácil conseguir recursos gracias a ese camino ya recorrido, ¡así todos ganamos! Ser emprendedor no es fácil. Muchas veces implica renunciar a los tiem- pos libres, las celebraciones familiares o a que las grandes responsabi- lidades estén a cargo de otros. La motivación para continuar depende mucho de la visión a largo plazo y la fe que se tenga en obtenerla. Tengo la certeza de que en Chile existen muchísimos ejemplos así, de hombres y mujeres resilientes, que se enfocan en los resultados y siguen tirando Por Alejandra Mustakis, presidenta ASECH La fortuna sonríe a los audaces es la frase que escribió Virgilio como verso en la Antigua Roma para reflejar a las personas que lo arriesgan todo y acaban teniendo éxito en su misión, aquellos que “se tiran a la piscina” y triunfan contra todo pronóstico. para arriba cuando las cosas van mal y, día a día, hacen cosas ex- traordinarias por poner a Chile en espacios privilegiados. Chile aspira a ser un país innova- dor. Si bien aún dependemos de industrias tradicionales como la minería, distintos emprendimien- tos y startups han colaborado en aumentar el crecimiento de este rubro como un aporte al mercado, al mismo tiempo que incentivan la inversión extranjera y los rankings de innovación. Un punto funda- mental es que los innovadores chilenos puedan acceder a una amplia red de mercados y cuen- ten con los recursos para pararse como iguales ante otros países, pero desde un punto de vista más cualitativo. ¿No deberíamos noso- tros ser los primeros en creer en ellos y su enorme potencial? Cada uno elige con qué bando se queda. Mi elección está clara.
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