TELL MAGAZINE AGOSTO 2020

84 tell. cl Rescatar lo que ya había en el terreno era muy valioso y se respetó mucho el entorno a través del paisajismo. Pero sin duda, la gran tarea era mantener la melga atacameña, que en la cultura nortina son parcelas que se riegan por inundación”. exterior, que es el centro de todo, donde está la piscina, el lounge , el restaurante-bar y las áreas de descanso. Además un par de fogones que llaman al encuentro y la conversación. “Toda la zona exterior tiene unas sombras exquisitas, —entre los árboles y sombreaderos con varillas de eucaliptus en sus cubiertas— que se agradecen mucho en San Pedro, realmente es un oasis. En el desierto la radiación es muy alta, el cansancio por la luz agota muchísimo, y llegar a un lugar así, tan fresco, luego de un paseo o excursión, es muy reponedor para el cuerpo y la mente. Siempre estás en contacto con la naturaleza. Por eso no es menor que este hotel esté al final de la calle Caracoles, la principal peatonal donde están todos los restaurantes, comercios y agencias de viajes, lo cual es muy cómodo para los visitantes”. RESCATE E IDENTIDAD En cuanto a los materiales se hizo un gran rescate de ele- mentos propios del norte de Chile, desde las piedras a la brea (arbusto de la zona que se usa mucho como aislante), con la cual se hicieron los techos de las habitaciones. En la entrada del hotel se mantuvo su cierre original, un muro de pirca patri- monial que se calcula tiene más de quinientos años. “Lamentablemente, San Pedro de Atacama ha sufrido una intervención muy fuerte y muy descontrolada en términos de arquitectura. Sobre todo la calle Caracoles, que es una zona típica, se ha visto muy afectada, han botado muchas puer- tas, ventanas y construcciones atacameñas originales y muy poco queda de patrimonio aparte de su iglesia. Es un gran tema en la municipalidad y el gobierno regional, entonces propiedades como la de Jorge son muy valiosas en términos patrimoniales e históricos”.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0