TELL MAGAZINE AGOSTO 2020

María Elena Naveillan, artista El poder de la palabra, su pasado, su presente, su futuro, cobra vida en cada una de sus obras. Con una propuesta artística ligada a la simbología del lenguaje, los diversos alfabetos y sus tipografías, la artista crea un nuevo universo a partir de las letras. “Me llaman muchísimo la atención los símbolos de la escritura, su riqueza. A través de ellos, busco registrar lo que estamos dejando como sociedad”. Por Macarena Ríos R. / Fotografía Carla Pinilla G. D ice que ama las matemáticas, los persas y el co- lor naranjo. Y cómo no, las letras y su simbología, esas que se le aparecieron un día leyendo los obi- tuarios tras la temprana muerte de sus padres y que más tarde la llevó a investigar los alfabetos e idiomas del mundo. “Me llamó la atención cómo las distintas culturas, religiones —y los ateos— expresaban a sus muertos de diversas formas, con diversas letras y tipografías. Empecé a leer diarios de todas partes del mundo y comencé a jugar con los símbolos de las diferentes civilizaciones y ahí me metí de lleno en los alfabetos”. Aunque en un principio estudió arquitectura, no fue casualidad que terminara sucumbiendo al arte, “parte de mi vida y de mi historia”. Fue su abuela paterna, descendiente del pintor barroco flamenco Gerard Seghers —quien tiene una sala en el Louvre—, “la que siem- pre nos impulsó hacia el arte, la que nos regalaba lápices y pinturas”.

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