TELL MAGAZINE JULIO 2020

22 tell. cl El nuevo enfoque de la palabra confiar emprendiendo La poetisa norteamericana Ella Wheeler Wilcox escribió el siguiente ver- so: “desconfía de aquel hombre que te pide que desconfíes. Él toma la medida de su pequeña alma y considera que el mundo no es mucho más grande que eso”. Me agarro de estas líneas para proponer una pequeña reflexión acerca de las confianzas actuales y de cómo vamos a construir este nuevo Chile, tras las enormes crisis que llevamos arras- trando desde hace ya ocho meses. En tiempos de crisis la confianza es un capital valioso. Salvarse solo es imposible y necesitamos del otro para salir adelante: dependemos de las autoridades, quienes tienen el mandato de tomar decisiones en fun- ción del bien común; de la clase política, que es la encargada de aprobar o rechazar las medidas; de los medios de comunicación masivos, que entreguen información confiable y oportuna; y también de la ciudadanía, que sea capaz de cumplir las normas básicas del buen convivir. No obs- tante, todas las instituciones mencionadas viven una profunda crisis de confianza. Y la ciudadanía está más polarizada que nunca. Hay una confianza, eso sí, que me parece vital hoy en día darle una im- portancia superior: la confianza en nosotros mismos como país y en los propios talentos con los que contamos. En medio de la tarea de reconstrucción que ineludiblemente debemos en- frentar surge una oportunidad de hacerlo potenciando el valor de lo “he- cho en Chile” y comenzando a creer en que efectivamente podemos dejar de ser solo productores de commodities, pasando a desarrollar productos e innovación que nos puedan poner a la vanguardia en el mundo, en base a la creación nacional. Pero eso requiere de que creamos y fortalezcamos las confianzas en nuestras capacidades y habilidades. Potenciar el desarrollo local con sus cualidades típicas, culturales y es- pecíficas, por supuesto con la integración necesaria en los procesos que van más allá de esas sociedades, y que se relaciona con lo global. Eso significa decisiones estratégicas de invertir en innovación y crecimiento, incrementar los emprendimientos nacionales, científicos y tecnológicos, incentivando también el arte, el cine y la gastronomía local y desarrollan- do patentes y tomando decisiones de compra y preferencia de lo nuestro. Sí, es cierto. En los colegios y universidades, en general, no nos enseñan a creer en nosotros mismos, cuando en realidad somos el motor de todo. Pero si empezamos a hacerlo, a conectar con quienes en realidad somos y con nuestra cultura, tal vez seremos capaces de ofrecerle al mundo, a su vez, ese potencial. Si vamos a invertir en reconstruirnos, entonces hagámoslo Por Alejandra Mustakis, presidenta ASECH En tiempos de crisis la confianza es un capital valioso. Salvarse solo es imposible y necesitamos del otro para salir adelante. Hay una confianza, eso sí, que me parece vital hoy en día darle una importancia superior: la confianza en nosotros mismos como país y en los propios talentos con los que contamos. desde el descubrimiento de ese talento local y en las confianzas de cada uno. No podemos dejar pasar esta oportunidad porque otros nos lo imponen en medio de una crisis. Y como la misma poetisa que inicia estos párrafos alguna vez planteó, ya es hora de “hablar más de amor y menos del pecado en esta nueva era”… y darle un nuevo enfoque a la palabra confiar.

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