TELL MAGAZINE JUNIO 2020

El norte de Chile es un laboratorio natural que permite generar mucho conocimiento”. magnitudes muy superiores para generar la ac- tivación o erupción grande de un volcán. El año noventa y cinco, el gran terremoto que hubo en Antofagasta fue más cercano a la costa y por ello su consecuencia en términos de volcanes fue casi nula. CIENCIA Y BELLEZA ¿En qué consisten tus investigaciones y por qué es importante conocer sobre volcanes? El FIC está enfocado en mitigar los riesgos vol- cánicos en la Región de Antofagasta, la que tie- ne al menos veintitrés volcanes que se llaman “potencialmente activos”, es decir, que pueden hacer erupción en algún momento. Trabajamos con un equipo multidisciplinario entre profesio- nales de la geología, ingenieros en informática, como también sicólogos, periodistas, orienta- dos en la difusión. ¿Es un tema que debiera preocuparnos, así como los temblores? Nuestro trabajo es prevenir a la comunidad so- bre lo que significa vivir alrededor de volcanes y las consecuencias que puede tener la acti- vación repentina de ellos. Es importante que nos demos cuenta de que son parte de nuestro paisaje y que no quedan tan lejos como mu- chas personas piensan. Saber cuáles son las medidas que hay que adoptar frente a un even- to natural, entre mucha otra información rele- vante. Como equipo estamos trabajando varias aristas, como, por ejemplo, la infraestructura del núcleo de Volcanología de la UCN. Se trata de un espacio físico que queremos potenciar y desarrollar. Un lugar que puedan visitar las personas para conocer en qué estamos traba- jando. Organizar visitas guiadas y coordinar las caminatas por los distintos lugares de la uni- versidad, para que aquellos visitantes entien- dan qué hacemos, cómo lo hacemos y las he- rramientas con las que contamos para trabajar y desarrollar nuestras investigaciones. ¿Existe interés público en este tema de la vol- canología o sigue siendo terreno de científicos? Creo que las nuevas generaciones se están involucrando más en el estudio de la volcanología. Hay más interés que antes y ello se debe principalmente al trabajo de divulgación científica ejecutado por profesionales, en distintas organizaciones como GIGIDEN y el Núcleo de Investigación en Riesgo Volcánico de la Universidad Católica del Norte, Ckelar 75 tell. cl Volcanes, además del trabajo que realizamos los diferentes académicos por formar nuevos profesionales de la geología. ¿Qué es lo que destacas de este proyecto, del trabajo y de la inves- tigación que están realizando? Creo que estamos por buen camino. Este proyecto nos permi- tirá crecer más como profesionales de la geología y la volcano- logía. Nuestros estudiantes se van formando no sólo desde la teoría, sino desde la vivencia en terreno y eso es súper enrique- cedor. El norte de Chile es un laboratorio natural que permite generar mucho conocimiento. ¿Y qué se viene? Estamos trabajando también en armar nuestra página web y as- piramos, en el corto plazo, a ejecutar el programa “Volcanólogo por el día”, que estará dirigido a personas curiosas que quieran empaparse de este mundo de la geología y la volcanología. “Debemos entender que la actividad económica y productiva del norte ha crecido mucho en la Región de Antofagasta, y eso influencia en todo ámbito; por ejemplo, hay empresas mineras que extraen agua en las zonas de los volcanes, hay comuni- dades cerca, hay pasos fronterizos importantes como Sico y Jama. Al mismo tiempo, la línea eléctrica que pasa entre el sur del Salar de Atacama y Argentina, y el tren Antofagasta–Bolivia, también pasan por áreas volcanológicas y la actividad turística centrada en San Pedro está fuertemente ligada a conocer a estos gigantes de la naturaleza”. ¿Cualquier interesado les puede pedir información? Como no existe una cultura de saber sobre volcanes, hace que esto sea desafiante. Nos hemos encontrado con comunidades, instituciones y personas en general, que reclaman por no te- ner toda la información a su alcance. Por eso que ya llevamos un año trabajando en traspasar todos los datos que hemos recolectado por años, para generar los cambios necesarios. Me siento muy contento con lo que estamos logrando porque instituciones como ONEMI, comunidades como Ollagüe y San Pedro de Atacama, como también algunos colegios, nos han recibido muy bien. Seguiremos avanzando para alcanzar la ma- yor cantidad de cumbres posibles y así aportar conocimientos a las nuevas generaciones. T

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