TELL MAGAZINE JUNIO 2020

24 tell. cl Creer y crear en Chile emprendiendo La pandemia del covid-19 ha generado importantes impactos a nivel sanitario, social y económico. Los efectos han repercutido en un estan- camiento severo de la actividad, lo que obliga necesariamente al país a trabajar propuestas para la reconstrucción después de la crisis. Las políticas sociales serán más cruciales que nunca para ir en alivio de las familias más golpeadas por la pandemia y, en el corto y mediano pla- zo, se requerirán políticas de reconstrucción económica que abarcarán necesidades, sobre todo en los territorios subnacionales, y focalizadas en la micro, pequeña y mediana empresa, que son las generadoras de la mayor cantidad de empleo en Chile. En medio de esta tarea de reconstrucción, a mi juicio, surge una oportu- nidad importante: hacerlo desde el desarrollo local y —a partir de hoy—, potenciando el valor de lo “hecho en Chile”, comenzando a creer en que efectivamente podemos dejar de ser solo productores de commodities y pasando a desarrollar productos e innovación que nos puedan poner a la vanguardia en el mundo, en base a la creación interna. Lo fundamental de los procesos de desarrollo local es lograr hacerlos con un equilibrio entre las cualidades típicas, culturales y específicas de “eso local”, con la integración necesaria en los procesos que van más allá de esas sociedades, y que se relaciona con lo global. Es decir, cómo vamos potenciando primeramente esos desarrollos y luego los vamos integrando a una sociedad que es intrínsecamente planetaria. Estos cambios significarían un desafío para el país y requerirán por cier- to la necesidad de adecuarse a un mundo con nuevas condiciones. No obstante, si ya definimos que debemos desarrollar un proceso de re- construcción, no hay más que avanzar sobre este punto. Sí, es cierto. En los colegios y universidades en general, hasta ahora no nos enseñaban a creer en nosotros mismos y en el valor de nuestra gen- te, cuando en realidad somos el motor de todo. Si empezamos a creer en nosotros, a conectar con quienes en realidad somos, nuestra cultura y nuestras raíces, seremos capaces de ofrecer al mundo nuestro poten- cial. Es nuestra oportunidad de terminar de vivir siendo productores de los sueños de otros, y asumirnos creadores de nosotros mismos y de nuestros sueños. Podríamos realmente cambiar la historia. Por Alejandra Mustakis, presidenta ASECH Si empezamos a creer en nosotros, a conectar con quienes en realidad somos, nuestra cultura y nuestras raíces, seremos capaces de ofrecer al mundo nuestro potencial. Es nuestra oportunidad de terminar de vivir siendo productores de los sueños de otros, y asumirnos creadores de nosotros mismos y de nuestros sueños. Podríamos realmente cambiar la historia.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0