TELL MAGAZINE MAYO 2020

Q ue fuera económica, sencilla y de rápida construcción. Ese fue, a grandes rasgos, el en- cargo que le hicieron al arqui- tecto Cristián Gana. Inspirado, inevitablemente, por el paisa- je sureño y su geografía, el factor clima tam- bién tuvo relevancia durante la construcción. “El clima pasa a ser tan importante, que mol- dea la vida de quienes viven allá. La vida del sur, la lluvia, el frío, la nubosidad, pasan a ser parte de la cotidianidad, generando una morfo- logía arquitectónica de los lugares en los que se produce el encuentro, la tradición y las acti- vidades económicas. En términos arquitectóni- cos, hace que se arme un paisaje muy caracte- rístico en la zona”, explica Gana. “La forma en que viven tiene otra velocidad y espacialidad distinta a la de la capital o las grandes ciudades. El paisaje rural es un inter- mediario para ir de un lado a otro. ¿Cómo no va a influir eso en la concepción del espacio sureño? Es cosa de hacer un comparativo con el citadino, en términos transversales y socioeconómicos; en el sur se vive con más metraje de terreno y se puede tener chacras, animales, etc.”. El piso de madera le otorgó calidez a los dormitorios y el radier a la vista en el resto de la casa, poca mantención y buena durabilidad.

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