TELL MAGAZINE MAYO 2020

34 tell. cl estructura definida y que a la vez fuera un aporte social. Oficialmente, Hobe se lanzó el 2018 y trabajamos con muchos profesionales desde diseñadores a constructores civiles para definir bien el concepto. Luego comenzó la reunión con varias municipalidades de Santiago, hasta que Juan Francisco Reyes, director de Desarrollo Comunitario en la Municipalidad de las Condes, aceptó la idea”, agrega Julián. ¿Cuál fue la inspiración? F: Siempre fue crear un albergue móvil, dar refugio a la mayor cantidad de personas en el espacio más reducido, pero cómodo posible. Una casa es más cara de mantener y nos parecía mucho más interesante un diseño “tipo Lego”, con camarotes, que pudiéramos instalar dentro de contenedores. Una de sus ventajas es que son una solución de bajo costo… J: Así es, una municipalidad puede instalar nuestro servicio desde un millón más IVA mensual, por cinco meses. Además, tenemos la opción de arriendo de cabinas gracias a una alianza con Tecno Fast, una de las empresas de soluciones modulares más grandes de Latinoamérica. ¿Cómo han logrado financiar el proyecto? J: Ese fue el principal desafío; hoy nos están apoyando dos instituciones con inversión El proyecto de Hobe —juego de palabras en inglés home (casa) y cube (cubo) e inspirado en la palabra hope (esperanza)— partió hace cuatro años. “Hace ya diez años que me dedico al área de innovación y emprendimiento; y hace siete que trabajo en el mundo social, donde participé con la Fundación Consejo de Curso, creadores de programas educacionales en la población más vulnerable del país. En este contexto me puse a estudiar cuáles eran los principales problemas de las fundaciones y ONG a nivel nacional e internacional. Y dentro de los factores en común el que más se repetía era que depender de las donaciones y la filantropía, provocaba mucha rotación de personal o simplemente carecer de estructura. Tal es el caso del Hogar de Cristo, que a pesar de ser una institución bastante grande en Chile, últimamente ha tenido que cerrar varios de sus centros porque no tienen cómo sustentarse”, cuenta Francisco. “Francisco me invitó a ser parte de esta sociedad por mi experiencia en consultorías y estrategias con empresas en el área comercial y financiera. Por eso la decisión fue crear una empresa que hoy denominamos como ‘ultra liviana’ (porque tercerizamos muchos de nuestros servicios), con una La inspiración siempre fue crear un albergue móvil, dar refugio a la mayor cantidad de personas en el espacio más reducido, pero cómodo posible”.

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