TELL MAGAZINE ABRIL 2020
principal tiene relación con el abastecimiento de alimentos, acceso al agua y posibles contagiados. ¿Qué otras dificultades han encontrado? Sabemos que la medida preventiva más efectiva es el aislamiento social pero no todos pueden hacerlo. Si se quedan en casa, muchos viven hacinados y no cuentan con las condiciones de habitabilidad mínima para cumplir con este requerimiento. Otro factor en contra es el acceso al agua. Una de las principales medidas preventivas es el lavado frecuente de manos, pero muchos no pueden acceder a esto tan básico. Actualmente el 92% de las familias de campamentos no tiene acceso formal a esta. Afortunadamente, hasta ahora no hemos tenido contagiados en nuestras comunidades. ¿Qué medidas concretas están adoptando? Como Techo, junto con el Hogar de Cristo y Fondo Esperanza, sabemos que las personas con las que trabajamos han sido las más afectadas, por lo que lanzamos una campaña que se llama Chile Comparte, que busca atacar la problemática de la escasez de alimentos. Busca recolectar fondos para comprar cajas de alimentación y hacérselas llegar a las personas con quienes trabajamos. Además, queremos ampliar ese fondo a un proyecto de educación, porque sabemos que a los niños les están enviando tareas o haciendo clases online , pero muchos no tienen computador ni acceso a Internet, por lo que buscamos aumentar esa conectividad. También estamos evaluando implementar consultorios móviles que vayan a las comunidades, y abastecer de agua potable a las comunidades donde escasea. ¿Qué te ha llamado la atención del trabajo hasta ahora? Estamos trabajando en dieciocho comunidades: ocho en Talcahuano, cinco en Concepción y cinco en Ñuble. Es muy destacable y gratificante ver que hoy son las mujeres las que están tomando las riendas en los roles de liderazgo en las comunidades. Tres de cada cuatro dirigentes son mujeres que están liderando la organización comunitaria de sus territorios, personas que no solo se preocupan día a día por sus familias y sus trabajos, sino que también están muy comprometidas con sus vecinos y comunidades. ¿Cuáles son los desafíos específicos para tu dirección? Primero, necesitamos más manos. Nuestro desafío en la región es visibilizar la realidad en campamentos, principalmente entre jóvenes, para que estos puedan conocer el real impacto que puede tener su aporte y así atraer, motivar y formar a más jóvenes dispuestos a cambiar vidas. También estamos con una línea grande en capacitación de las familias para entregarles herramientas laborales, certificadas, en oficios. Otro tema importante es tener una línea clara de soluciónhabitacional.Sabemosquepor las leyesno siempre podemos hacer todo lo que quisiéramos, pero al menos necesitamos hacer un diagnóstico y ver cuáles son las soluciones habitacionales posibles y acompañarlos en el proceso. ¿Cómo te proyectas después de TECHO? Haber decidido enfocarmi carrera en el área social es muy gratificante, ya que te permite trabajar por convicciones más que por obligaciones. Me motiva el hecho de liderar un grupo muy talentoso de profesionales y ver cómo cientos de jóvenes actúan desinteresadamente por esta causa común. No podemos ser ajenos a lo que les sucede a otros, porque esta realidad la hemos construido como sociedad. Si bien no tengo claro cómo me veo de aquí a cinco años, sé que al abrir los ojos ya no los puedes cerrar más. Por ahora, siento que estar en este cargo es un aprendizaje constante y una oportunidad muy grande para crecer como profesional. Tres de cada cuatro dirigentes son mujeres que están liderando la organización comunitaria de sus territorios, personas que no solo se preocupan día a día por sus familias y sus trabajos, sino que también están muy comprometidas con sus vecinos y comunidades”. T 27 tell. cl
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