TELL MAGAZINE ABRIL 2020
Tras la pérdida de su pequeño hijo, a causa de un tumor cerebral, María Ignacia Pattillo siguió su vínculo con distintas entidades relacionadas con el cáncer y el trasplante de médula. Así llegó a la Fundación DKMS Chile, una organización sin fines de lucro que busca encontrar donantes de células madre en todo el mundo. Por María Inés Manzo C. / Fotografía gentileza fundación DKMS Chile MUJER María Ignacia Pattillo María Ignacia Pattillo E n Chile, cada año, se diagnostican alrededor de quinientos nuevos ca- sos de cáncer en menores de quince años, de los cuales el cincuenta por ciento corresponde a cáncer de san- gre. Además, alrededor de un treinta por ciento de los niños chilenos con cáncer de san- gre necesita un trasplante de células madre como única posibilidad para sobrevivir. Por otro lado, la cifra internacional no es menor, pues cada treinta y cinco segundos alguien en el mundo es diagnosticado con cáncer de sangre. Muchos de estos pacientes son niños y adolescen- tes, pero eso no descarta a los adultos. Lo más alarmante es que uno de cada siete pacientes en el mundo no encuentra un donante compatible, es decir, su gemelo genético. Y esta realidad sigue existiendo, sin importar la crisis social que estemos pasando. “No hay que ol- vidarse de que había personas enfermas antes del coronavirus. Si bien la emergencia sanitaria es uno de los temas relevantes hoy, no debemos desa- tender a quienes también les urge nuestra ayuda. Gracias al soporte de la tecnología y métodos de envío, como institución podemos seguir ayudando a las personas que requieren donantes de células madre. Por suerte entre fundaciones nos hemos apoyado y hay empresas que nos siguen colabo- rando, aunque lo fundamental es el registro de po- tenciales donantes”, cuenta María Ignacia Pattillo, directora ejecutiva de la Fundación DKMS Chile, desde diciembre del 2019. DKMS es una fundación internacional sin fines de lucro cuyamisión es dar una segunda oportunidad Donar en vida 28 tell. cl directora ejecutiva Fundación DKMS Chile de vida a pacientes con cáncer de sangre, cuando su única posibilidad de sobrevivir es un trasplan- te de células madre sanguíneas. La organización cumple esta labor a través de su registro de poten- ciales donantes que está a disposición de hospi- tales y clínicas que realizan este procedimiento en alrededor de cincuenta y siete países del mundo. Actualmente opera en Alemania (desde 1991), Estados Unidos (2004), Polonia (2009), Reino Unido (2013), Chile (2018) e India (2019), por lo que es el grupo internacional de centros de do- nantes más grande del mundo (cerca del cuaren- ta por ciento de los trasplantes con donante no emparentado se hacen gracias a DKMS). A nivel global cuenta con casi diez millones de potencia- les donantes registrados y ha otorgado más de ochenta y tres mil nuevas oportunidades de vida. En el caso chileno, ya son cerca de cincuenta mil inscritos y, hasta la fecha, se han realizado trein- ta y un donaciones exitosas. “DKMS se fundó por un empresario alemán cuya su esposa se enfermó de leucemia. Hace más de treinta años atrás había muy pocos donantes re- gistrados, entonces lideró una campaña —la más grande que se ha realizado—, hasta que finalmen- te apareció un donante, pero lamentablemente fue demasiado tarde. Él no quería que le pasara esto a otras personas y creó esta fundación con la convicción de que cada paciente encontrara a su gemelo genético”. ¿Por qué DKMS llega a Chile? La primera motivación fue para aumentar la diver- sidad étnica. El desafío es que seamos más lati- noamericanos registrados, pues la probabilidad
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0